De Feminismos, de Crianza, de Mujer Insumisa, Madre Insurrecta

Mujeres Plurales que compartimos la largura del camino y rehuimos atajos, Mujeres en todas partes y dentro de cada una miles de mujeres distintas, Mujeres hermosas sin finitud, repletas de insomnio conciliador del sueño de tus criaturas, Mujeres sirenas, de plenilunio y de sombras, serpientes, dragonas, despiertas y despedidas, devueltas y reincidentes, volvemos siempre con ahínco a "morderconlosdientes" la Tierra, a enraizarnos debidamente en ella, de donde venimos y a donde vamos para emprender vuelo ligero hasta una nueva llamada. La Tierra, el Aire, el Fuego, el Agua, la Carne y el Hueso, el Alma....todo se funde en un sólo instante para Ser un diminuto y poderoso todo que se ofrece visible, táctil, de sabor y olor primales, en cuya armonía perfecta se derrama la vida, la que conocemos y desconocemos, la que nos brinda sin tiempo ni prisa el regalo de existir en su paraíso.

En este estado de buscadora y seguidora de un olor aborigen, que me devuelva al escondrijo de la loba, agudizo mis sentidos, apaciguo la carne trémula que me envuelve y me dejo ver entre su espesa existencia.

Busco y encuentro simultáneamente, así vivo en esta dimensión en la que los sueños van dejando de ser sueños y voy dando paso a un despertar que me reconecta y reconstruye desde dentro.

Parimos la vida y aquí me quedo a luchar por todo lo arrebatado desde el miedo, por todo aquello que sigue perteneciendo al universo en que vivimos y que hay que preservar si amamos lo que somos; que nosotras compartimos generosamente en comunión y sin ánimo de lucro. Aquí me quedo para seguir buscando respuestas que nos equilibren y nos alejen de la violencia dominadora.

A todas las mujeres de este mundo, a las antiguas y a las presentes, a las que están en camino de reencarnase...a estos hombres hijos nuestros en los que ponemos un nuevo empeño y una nueva dedicación sensible, con todas y con todos me quedo a seguir luchando desde mi pequeña niña interior que ya no se encuentra enfada y ha encontrado un lugar desde el que sonreír todo el tiempo.




...La gran antropóloga que fue Margaret Mead escribió con ironía: “Hagan lo que hagan los hombres, aunque sea vestir muñecos para una ceremonia, ello aparece dotado de mayor valor”. Con esta frase, Margaret Mead ridiculizó la supuesta importancia de lo público, señalando que a lo que se daba relevancia era, en realidad, a lo que los hombres hicieran, fuera esto lo que fuera.

Extraído de:

http://www.ub.edu/duoda/diferencia/html/es/secundario11.html)http://www.ub.edu/duoda/diferencia/html/es/secundario11.html)

"HACE FALTA UNA ALDEA PARA CRIAR UN HIJO/A" (proverbio africano)

"DADME OTRAS MADRES Y OS DARÉ OTRO MUNDO" (San Agustín)

"EL MIEDO LLAMÓ A LA PUERTA Y LA FÉ CONTESTÓ, NO HAY NADIE EN CASA" (proverbio indú)


Estos son los dos amores con los que me ha brindado la vida.....Gracias por dejar que yo os acompañe como aprendiz

EL MIEDO LLAMÓ A LA PUERTA Y LA FE-LICIDAD CONTESTÓ "NO HAY NADIE EN CASA" (proverbio

EL MIEDO LLAMÓ A LA PUERTA Y LA FE-LICIDAD CONTESTÓ "NO HAY NADIE EN CASA"     (proverbio
Probablemente tanto ella como él tienen mucho qué decirse acerca de nosotras/os los/as adultas/os y a mí me encanta aprender a escucharles.......MIS PALABRAS FAVORITAS.......Soy Mujer Bisexual, Madre lactante (lactivista - Colechista –Porteista), cocreadora (junto con mi compañera de viaje) de nuestra familia homoparental: somos dos mujeres que decidimos convertirnos en madres, cumpliendo así una gran ilusión de criar a nuestro hijo de 5 años Raúl y a nuestra hija Zulma Valentina de 17 meses. Ambas enamoradas de todo el amor que nos han traído. Soy madre redescubriéndome cada día en un sin fin de colores nuevos. En el camino hacia la Maternidad Consciente que creo una andadura personal que abarca la vida entera: Defensora de la crianza con apego, del No adultocéntrismo, practicante también de piel con piel o crianza corporal; madre cangura y en continuum continuo. Luchadora por una crianza respetuosa de la infancia desde el principio de la autorregulación y el valor de la dignidad humana desde la infancia, entendiendo al niño y a la niña como un ser íntegro, sabio y digno del máximo respeto. Investigadora y Aprendiz del Mundo Materno en este Mundo donde la Dominación Patriarcal continua desplegando sus armas cada vez más sutiles y difuminadoras; Creyente de la Igualdad real de derechos entre mujeres y hombres así como del feminismo de la diferencia que visibiliza y redefine espacios de dominación y desmantela los discursos de la igualdad como construcción masculina de la misma; Defensora de los Derechos LGTB: lesbianas-gays-transexuales y bisexuales, y demás personas /colectivos que no se sientan incluidos en la construcción social del ser reconocida. Defensora por tanto del respeto y la inclusión de la Diversidad como principio de convivencia y de la vida, defensora de la ecología. Diplomada en Trabajo Social y Máster de Agente de igualdad: formación diversa y más concretamente en perspectiva y violencia de género. Trabajadora social en servicio especializado de atención a víctimas de la violencia de género, actualmente en situación de Excedencia para el cuidado de hijo/a menor de 3 años y autodidacta. Curiosa e investigadora de otras formas de entender el curso de la vida, interesada en discursos a contracorriente que me muestran una forma de vida más acorde con el flujo presente de la existencia. Luchadora por mantenerme en este instante y justo ahora, cuando todo está pasando y aprendiz de desprenderme de todo aquello que no pertenece a este instante, justo a este mientras escribo, seguidora del poder del Ahora como llave de la vida. Soy de esta otra parte de la orilla donde la vida es lo que emana y fluye y de esta otra parte del mundo donde la infancia duerme sin llanto llegada la noche; ANTI-MÉTODO ESTIVILL, EN MI CAMA SOMOS CUATRO. (recientemente he creado el grupo de facebook "NO ESTIVILL DUERME CONMIGO"). POR EL AUTOCONOCIMIENTO Y LA DECONSTRUCCIÓN INTERIOR PARA UN RENACIMIENTO CONSCIENTE Y UNA CONSTRUCCIÓN POSITIVA DEL SER: POR EL RESCATE DEL NACIMIENTO RESPETADO, EL RESCATE DE NUESTRO PODER Y SABIDURÍA INTERIOR DE MUJER, POR LA MADRE TIERRA QUE NOS HIZO CAPACES DE DAR NUESTROS PROPIOS FRUTOS, SEMBRARLOS EN NUESTRAS ENTRAÑAS, ALIMENTARLOS EN NUESTRAS ENTRAÑAS Y PARIRLOS DESDE NUESTRAS ENTRAÑAS: PORQUE NUESTROS/AS HIJOS/AS SE MERECEN LO MEJOR DE CADA UNA/O...ESCUCHARLES CON EL CORAZÓN, ACOMPAÑARLES DE CORAZÓN Y SIN MIEDO...Nunca antes emprendí un camino tan hermoso y rebozante de ofrendas como éste... AMANTE DE LA NATURALEZA aunque ya lo he dicho. Amis adorables y fieles compañeros/as del camino, a todos los perros, gatos, erizos de tierra que se han cruzado en nuestro camino y han habitado nuestro hogar con su incondicionalidad y amor puro, a veces siendo entre todos/as un gran grupo animal y hoy algo mermado por su paso a la otra vida.......Lara, Susana, Reina, Danka, Ratona, Viejito, Jasan, Mus, Pitufo, Foski, Mimí, Wiki, Chinda, Rambo, Lilí, todos/as recogidos. Todos nos enseñaron y nos enseñan cada día que el amor existe y puede aprenderse, eliminando armaduras y enconsertados trajes de puro egoísmo. En nuestra sociedad nacemos directamente siendo expulsados del paraíso instalándose en cada una/os desde entonces "la falta básica*, iniciando a partir de aquí una búsqueda incansable y agotadora del amor más puro, viviendo desde la carencia y el vacío una realidad ensueño.....*(consultar libro revelador que profundiza en esta cuestión "La Represión del Deseo Materno y la Génesis del Estado de Sumisión Inconsciente, de Casilda Rodrigañez y Ana Cachafeiro) así como profundizar en discursos de la maternidad con el libro de "Las Mujeres y los Niños Primero" de Ángeles de la Concha y Raquel Osborno

REFLEXIÓN PERSONAL SOBRE LA/S FAMILIA/S:

Venía pensando durante este tiempo y espacio desde que se me propuso la oportunidad de participar aportando de mí para la sección de familia y la verdad es que me venía a la mente como Familia primero algo Plural, Diverso y lleno de emocionantes matices, profundos contenidos e Historia: Presente de cambios y en medio yo una Mujer experimentando el crecimiento y la deconstrucción interior en el apasionante viaje de la vida. Hoy donde siendo Mujer primero aterricé como hija en el abrazo materno y ahora soy Madre, son mis brazos que abrazan lo cierto. Serlo va más allá de cualquier dimensión porque madre lo abarca todo con su vientre luego con su pecho desde un amor renacido.

Desde la dimensión familiar de cada una y cada uno se puede hablar de tantas y tantos aspectos de la vida, porque es desde las familias (desde los infinitos modos de familias) desde donde nos lanzamos al espacio exterior que nos rodea, este lugar al que llegamos “con la confianza ciega bajo el brazo” desde el primer Mundo de todos…….el vientre materno. Desde aquí llegamos como recién nacidas/os a este otro mundo fuera del agua.

Del océano soy y hay un pez nadando en mi vientre….Del mar salado a la orilla hay un buen trecho, el cielo, la luz y todo parece alinearse perfectamente para recibirnos en brazos…….pero pronto, al otro lado de este océano derramado, nos espera Dña Cultura para ponernos su sello. En qué cultura nacemos determina en gran medida lo que somos en esas capas que se forjan a lo largo de la vida, pero todavía en lo más profundo hay un Ser esperando para salir a flote algún día.

Primero fuimos el deseo de los Otros de sabernos hombres o mujeres……porque la cosa cambia aunque el escondite nos proteja…..Ya desde el vientre de mi madre yo sabía que no era “El – esperado” y así progresivamente nos vamos llenando la mochila de las expectativas exteriores. La familia te espera y lo hace con condiciones unas conscientes y otras inconscientes, es un lugar que deseamos seguro, amoroso y sin rupturas, para poder crecer en equilibrio.

La familia comienza en el vientre de una Mujer, luego una segunda familia a veces más extensa a veces de otra forma inesperada nos brinda un segundo espacio donde crecer. Pero mi bisabuela tuvo a mi abuela y ésta a mi madre, mi madre me tuvo a mí, yo tuve a mi hijo y a mi hija…..Las mujeres gestamos a la primera familia de cualquier ser humano hasta el momento de nacer.

Es curioso el origen del término, cito textualmente:

El término familia procede del latín famīlia, "grupo de siervos y esclavos patrimonio del jefe de la gens", a su vez derivado de famŭlus, "siervo, esclavo". El término abrió su campo semántico para incluir también a la esposa e hijos del pater familias, a quien legalmente pertenecían, hasta que acabó reemplazando a gens. (wikipedia.org)

Y algunas de las definiciones que de esta amplia y profunda realidad existen como las siguientes que corresponden , la primera al Diccionario de la Academia de la Lengua Española y la segunda al Diccionario de Mª Moliner..

“1. f.Grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas. 2. f. Conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje. 3. f. Hijos o descendencia…..”

“Conjunto formado por los padres y sus hijos y, en sentido más amplio, también por las personas unidas a ellos por parentesco que viven con ellos”…

Según la Declaración Universal de los Derechos Humanos la familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado. (y continúa).

Son definiciones formales que no implican a mi juicio un significado como diría….de carne y hueso, que provienen de medios reconocidos, consultados y como no atravesados por la cultura dominante.

En la única definición en la que aparecemos las mujeres y además “como esposas” es en la del origen del término y, como una pertenencia más junto con los esclavos y los siervos de los hombres. Las mujeres como propiedad privada de los hombres, sin identidad propia, sin valor propio.

Además “Definida desde un derecho heteropatriarcal, la institución de la“familia” ha excluido a las lesbianas, vulnerando su derecho a la igualdad ante la ley. Sin embargo, la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre Violencia contra la Mujer ha aportado: -no se debería definir la familia mediante una construcción nuclear, la de marido, mujer e hijos. La familia es el lugar donde las personas aprenden a cuidar y ser cuidadas, a confiar y a que se confíe en ellas, a nutrir a otras personas y a nutrirse de ellas. La ley debería proteger y privilegiar ese tipo de familia y no otro-(extraído web Gaby Robledo).

La familia en sentido plural, como una realidad viva, en movimiento, cambiante, diversa y no necesariamente compuesta por parejas con o sin hijos o hijas, en relación o no de parentesco por consanguinidad o afinidad, y sí como la vinculación entre personas que se viven entre sí como familia. Existe una familia de origen (o no), que puede transmutar, reconstruirse, o reconstituirse, elegirse libre y voluntariamente en otras etapas de la vida, y que huye en todo caso de definiciones estancas.

Recuerdo el artículo escrito por Rosa Montero titulado “Elogio a la familia (con algunos gritos aterrados al fondo)” que he leído recientemente y valoro por la calidad de su contenido. Explica algo que he sentido siempre cuando me he cuestionado el significado de este concepto y que me cuestiono más aún a raíz de conocer no solo noticias tan siniestras y duras como las que ocurren a menudo en los contextos familiares sino cuando se revisa su historia, cito textualmente del artículo “La Familia, sí. Palabra contradictoria, enorme en sus significados, aterradora y hermosa al mismo tiempo. [ ] Por fortuna, nos estamos librando del modelo tradicional, patriarcal, autoritario y represivo (sí, justo ese modelo de cartón piedra que tanto defiende la Iglesia católica). Pero esto no me impide reconocer que el núcleo familiar es una caldera hirviente en la que cabe todo, desde el cobijo, la complicidad y el amor más generoso y sin exigencias, hasta la barbarie y la crueldad”. (el resto no tiene desperdicio y puede leerse en el siguiente enlace http://www.elpais.com/articulo/portada/Elogio/familia/algunos/gritos/aterrados/fondo/elpepusoceps/20110626elpepspor_15/Tes)

He decidido aportar mi granito de arena en esta realidad de las familias hablando siempre desde su carácter plural, diverso, dúctil y maleable, dejando a un lado la singularidad de “La Familia” que me recuerda al modelo rígido y autoritario que poco a poco y en buen cauce está siendo sustituido o quedando atrás, en otros tiempos más conservadores para dar paso a la visibilidad de nuevos modelos familiares inclusivos, donde cada familia es una realidad VIVA más del gran universo fluctuante y cíclico donde existimos, con el mismo derecho a ser reconocida e igualmente como un sujeto propio de derechos reconocidos. También quiero exponer mi experiencia personal como Mujer que junto a otra Mujer ambas hemos decidido consciente y responsablemente ser madres. Una mujer con la que he formado una familia bimarental, ambas profundamente comprometidas con un hijo y una hija que no dejan un segundo de mostrarnos El Mundo, en su única existencia presente, cambiante y abierta por completo; por donde traspasa siempre una luz inconfundible, que calienta, que ilusiona, que derrite y emociona al ritmo de un palpitar continuo, el de nuestro recién nacido corazón materno.

Tantas familias han tenido que vivir y viven en la sombra del Mundo del que son hijos e hijas, al margen de lo reconocido socialmente y por derecho… que aunque hoy aún ocurre en otros muchos países, que esa sombra no ha dejado de cernirse sobre sí mismos, por una lucha activista incansable y persistente en España ya podemos hablar de una gran batalla ganada, la del reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo. Hoy quedan muchos terrenos que recorrer, que seguir sembrando para obtener y poder recoger algún día los frutos de la igualdad de Derechos Real pero siempre sin perder y dejar que se diluya aquello que además nos hace diferentes. Sí, respeto a nuestras diferencias como mujeres de agua, tierra, fuego y aire que somos, no podemos dejar que un falso discurso sobre la igualdad siga enmascarando la expropiación de muchas de nuestras capacidades, un discurso que nos anula como mujeres en aras de una identificación masculina que nos borra, nos desconecta, nos aliena de nuestro interior y nos vuelve patriarcales, desconocidas, rivales entre nosotras mismas, un discurso que ha organizado nuestro tiempo y espacio a la medida del hombre, y esto ...esto hay que romperlo.

Lo escribo como yo lo siento y lo veo desde mis entrañas, nuestra verdad como mujeres intentando despertar de la sumisión inconsciente la tienen Él con 4 años y Ella con 15 meses meses. Sus necesidades me han abierto al deseo absoluto de saciarles, necesidades que son por muchos años las de nutrirse de amor, alimento materno continuo (lactancia a demanda salvaje, mamiferalidad, corporalidad y apego), respeto y valor a su dignidad como seres nunca inferiores al adulto y sí maestros y maestras a la carta; con una mayor necesidad de delicadeza en sus cuidados por ser precisamente seres en crecimiento y desarrollo, futura humanidad amorosa; necesidad de una crianza consciente, necesidad de crecer y aprender jugando, de acompañar; necesidad del niño/a de tener a un/a adulto/a comprometido/a, con los ojos abiertos y dispuestos a mirarse recíprocamente pues cada hijo/a trae un mensaje para mámá y/o papá ha que ser valiente y escuchar el mensaje en cada momento, detrás de cada gesto infantil hay un determinada actitud, gesto, palabra, mirada...adulta.

Deseaba tener hijos/as y así me convertí en el primer hogar de ambos. Todo podría parecer tan sencillo….y en realidad lo es aunque muchos se empeñen en hacer que no lo sea con sus discursos “adultosfrustrados” cuya visión de la infancia se sustenta en la creencia de que es el origen de la peor tiranía si no se “reforma y adoctrina” a tiempo (claro que a través de métodos crueles como el estivill, castigos, violencia psicológica como insultos y descalificativos personales, humillaciones, amenazas, chantaje, desvaloraciones, comparaciones negativas etc, violencia física desde los típicos agarrones, zarandeos o jalones que tan comúnmente se da a los/as niños/as para llevarlos de un sitio a otro o para pelearlos, pellizcones, tortas etc). Y los tuve.....tengo dos.....Un maestro y una Maestra a los que amo profundamente y cuyos cuerpos me recuerdan continuamente el lugar donde nace el amor.

En esta vida de la que no es fácil despertar, esta vida ensueño en la que todo está programado, conceptuado, etiquetado y despachado no fue nada fácil construir nuestro hogar sin antes tener que nadar a contracorriente un buen trecho del camino. Luchando por encontrar un lugar propio, primero como Mujer que siempre ha querido correr con los lobos, en sus diferentes ámbitos vitales y en una sociedad heteropatriarcal, adultocéntrica, andro-falocentrista entre otras, donde siempre parece haber una sola medida de todas las cosas y donde es un gran reto escapar del sueño ya soñado. Esa medida de todas las cosas es creadora de un concepto de Normalidad en el que únicamente se reconoce una pequeña parte de la realidad, la realidad egocéntrica del Hombre y del Mundo Adulto como superior al resto. Y en el resto se encuentra “lo Otro”, lo invisible y subordinado a ese poder supremo masculinoadulto, todo lo inferior; empezando por la Infancia y siguiendo con nosotras las Mujeres atravesadas por la esclavitud de la edad y el ideal femenino de belleza, el Mundo Materno y el descuartizamiento del TODO, la negación del ORIGEN. Un sin fin de elementos que tratan de escindirnos, minimizarnos y sobretodo dormirnos, hacernos creer que el paraíso ni existe y nunca existió.

Esos hombres que nos niegan son nuestros hijos, esos hombres nuevos, amorosos y conectados a la madre tierra también pueden serlo....es un reto que cambiará el mundo.

Fdo: Andrea Sancho Fernández

MADRES NO HAY MÁS QUE DOS....y dos mejor que una

Desciendo de un vientre maduro de mujer, he construido una familia propia, como un lugar mágico en el universo donde la felicidad simplemente es. Somos dos mujeres hoy madres, que hemos recorrido un camino tanto individualmente como juntas que, en algunos momentos se hacía interminable, por eso de los más de mil metros-valla, sí a estas alturas de este siglo en el que a la vez que mucho avance sigue habiendo aún mucho por hacer y me refiero a la situación de desigualdad de las mujeres por ser mujeres, madres….. en una sociedad patriarcal y androcéntrica y, además por todo lo que queda por lo que luchar respecto a los derechos de personas gais, lesbianas, bisexuales y transexuales. Es una necesidad el tener los mismos derechos y oportunidades como también es un derecho reivindicarme diferente en una sociedad que aprenda a respetar la diversidad. Es actualmente también una lucha nuestra, de nosotras, el repartir amor y respeto por la infancia, difundir nuestra forma de creer en la crianza de los hijos y las hijas, con apego y desde la autorregulación y tratar de ayudar a otras madres y padres que se sientan abiertos a recibir esta otra forma de sentir la maternidad y la paternidad. Nosotras contamos con nuestra experiencia personal, con la hermosa y gran tribu que existe en la red, de madres y padres despertando y conscientes creando un mundo paralelo sobre el sentir la maternidad y la paternidad desde el concepto de continuum. Un mundo gracias al cual he podido nutrirme como madre de otras madres y padres implicados con sus hijos e hijas desde donde yo sentía que también debía hacerlo a pesar de la presión de este sistema en el que estamos inmersas/os que nos empuja a que actuemos como sargentos/as adoctrinando soldados/as….En fin creo que en mi camino personal todo ha estado relacionado hasta hoy que es donde estoy. Son varias las luchas emprendidas; como mujer, bisexual y como madre…y esto es parte de mí pues siento que soy de estas etiquetas mucho más allá.

Hoy nuestro hijo y nuestra hija son nuestra familia, somos dos madres ORGULLOSAS de ser MUJERES Y MADRES.

Siempre sentí que el mejor regalo que podía darle a mi hijo y a mi hija era el tenerles con una pareja que también quisiera tener hijos/as pero que sobre todas las cosas tuviera una cualidad, la de amar a los niños y las niñas. Que tuviera su niña o niño interior a flor de piel. Para mí era muy importante que quien fuera mi pareja tuviera esta debilidad por los críos/as ya que es algo que siempre me ha parecido fundamental a la hora de decidirme ….y entonces llegó Ella, la que sería mi compañera, sin yo esperarlo y sin buscarlo, a robarme el corazón. Le encantan los niños/as y además entra en el mundo de ellos/as con mucha facilidad. Ella era la elegida y mi sueño se cumplió.

Cuando la veo disfrutar con tanta paciencia y dedicación de nuestras crías de 4 años y de un año sé que no me equivoqué (en lo que me correspondía a mí), no me equivoqué. Estoy muy orgullosa de que nuestros cachorros puedan contar con dos madres que cada día tratan de ser más conscientes y de conectarse mejor a nuestra propia naturaleza…..Por encima de todo es nuestra intención seguir cultivando día a día la confianza en el diálogo para que pase lo que pase en la pareja siempre puedan haber soluciones basadas en esta capacidad de dialogar y entendimiento mutuo, que hay que alimentarla siempre en presente. Nuestros hijos/as se merecen que recorramos un camino personal hacia el encuentro primero con una misma e igualmente con el/la otro/a, con quien compartimos nuestra vida: que construyamos una sólida base desde la cual afrontar cualquier adversidad o crisis lejos de la utilización del chantaje o la manipulación emocional. Es crecer en familia, aprender a mirarse en unos ojos recién nacidos y puros que a veces te dicen la verdad más dolorosa, que también te recuerdan que dentro de ti hay mucho más con lo que reconectarte.

Mirar a mi primer hijo me produjo una revolución por completo, un estado de aprendizaje constante y de lo más intenso que he experimentado nunca. Con él he aprendido a acercarme más a la madre tierra como mujer madre y a empoderarme. Él me recuerda constantemente lo que no soy y me da la luz para verme propiamente y conectarme desde ahí. De una forma muy dulce me enseñó donde estaban mis errores y donde me sigo equivocando muchas veces. Escucharle y sentirle es lo más sabio que he aprendido a hacer en todo mi vida…..Es mi maestro yo su guía.

Mirar a mi segunda hija me produce calma, ella vino de otra manera cuando yo ya tenía una mayor consciencia gracias a su hermano. La experiencia de mi vientre ya maduro derramó una paz y una certeza que jamás antes hube experimentado. Volver a traer un mundo al mundo me permitió ser aún más feliz, sentir que aún podía seguirme llenando más y más de nueva sabia.

Él le allanó pacientemente el camino. Ella ha venido a seguir endulzando nuestros días y nuestras noches, a enseñarnos que la risa casi sin parar es una forma de vida cuando se regresa del cosmos a un lugar conocido que les acoge con entrega e instinto.

En realidad es un camino hacia el verdadero amor, despojándonos de la coraza lentamente forjada desde nuestra existencia uterina. Nuestros/as hijos/as vienen ofreciendo unas llaves mágicas que hay que aprovechar.

Los niños/as saben vivir “el ahora” naturalmente, somos las personas adultas quienes enseñamos a estos pequeños Genios/a a desaprender toda la sabiduría que ya tienen de forma innata y, claro así acabamos muchas veces viviendo entre el pasado y el futuro, más alejados/as de uno/a misma que de nadie más. Aprender a vivir en el ahora es un gran reto y una aventura que me acerca cada vez más a mi hijo e hija, entrar en su mundo que es el AHORA me permite disfrutar desde el propio centro la vida y sentir que a mi alrededor todo existe y está vivo y yo soy parte de ello.

Siempre supe que quería tener hijos/as, siempre supe que querría tenerlos con alguien a mi lado que también sintiera debilidad por ellos/as, hubiera podido tenerlos sin pareja (algo a lo que hubiera llegado si no hubiera tenido pareja aunque habría tenido que organizarme para establecer otras formas de ayuda en la crianza). Sabía que no podía equivocarme al elegir a la otra persona y cuando la conocí a ella supe que se había ganado toda mi confianza para emprender esta aventura.

En esta aventura de ser madres hemos vivido y seguimos viviendo la lucha por la conquista Real de los derechos LGTB. No ha sido un camino de rosas y hay una lucha anterior a la que debo agradecer el terreno ganado. Esta experiencia la he andado, la hemos andado por dos caminos paralelos (que pueden recorrerse o no a la vez), el camino personal de salir al mundo y mostrar el arco iris que llevas en tu pecho y el camino de luchar por los derechos de un Colectivo Social, un recorrido en compañía de otros y otras que creen también en el cambio. Ambos caminos son necesarios para el verdadero cambio social. No hay un orden establecido porque cada persona vive a su manera y con su entorno su propia realidad LGTB pero lo cierto es que la visibilidad de muchos y muchas ayuda a otros/as tantos/as a avanzar con mayor velocidad en esta experiencia de mostrarte tal como sientes. He conocido situaciones realmente dramáticas y he conocido a verdaderas heroínas y héroes de la vida.

En mi caso puedo decir que lo más importante que aprendí fue que cuando en realidad asumes, integras y sientes que eres una más, que todo es normal y que no das opción a la duda porque en ti no hay dudas de lo que quieres vivir, entonces el entorno te recibe con esa misma sensación que tú has proyectado, claro que también depende del entorno y de su flexibilidad o no en cuanto a esta realidad, a veces las personas tienen que dejarlo y cambiar radicalmente de lugar para integrarse en otro más receptivo. Aún hay sitios con personas cuyas conciencias están demasiado dormidas, anquilosadas y ciegas.

Cuando no estás del todo segura, tienes miedo, cuentas medias verdades, o medias mentiras, cuando estás demasiado pendiente de las respuestas que vas a tener de los/as otros/as y no te lanzas entonces, el entorno responde de otra manera muy diferente y te cuestiona, y te hace mucho daño. También viví esta etapa de miedo social y escuché muchos comentarios a diario sobre la homosexualidad que me herían profundamente, sólo cuando aprendí a pasar por ello sin tomármelo a lo personal, y entendiéndolo como el miedo de los/as otros/as, mi propio miedo dejó de existir y fui con mi verdad por delante, orgullosa de ello, y, curiosamente se acabaron los comentarios y empezó el interés de muchos de los que me rodeaban por mi vivencia de mi relación con otra mujer, tratándome de valiente por mostrarlo con total naturalidad. De pronto cuando se sabía que quería tener hijos/as con mi chica entonces llegaban las preguntas de ¿pero y te atreves a pesar de que luego puedan sufrir el rechazo por tener dos madres? Y aunque al principio me preocupaba también este miedo pronto dejé de pensar en ello. No había nada más puro y digno que traer del Amor el Amor así que aquí estamos disfrutando y… “en mi cama somos cuatro” (mamá, mami, raúl y Zulma valentina). No tengo miedo de que mis hijos/a sufran porque nosotras somos una leona y una loba protegiendo nuestra camada. Estamos en presente con ambos, participamos en su mundo, respetamos su propio ritmo, cuidamos delicadamente de su autoestima que es su principal motor hacia la vida, les criamos con apego y en continuum, cometemos nuestros errores por supuesto pero mejoramos cada día y tratamos de superar con valentía armaduras antiguas. Si en algún momento de sus vidas sufren por algo (por muchas situaciones hoy se discriminan unos niños/as a otros/as, ya sabemos que cada uno/a es hijo/a de su madre/s y/o de su padre/s y que los comportamientos violentos de discriminación y rechazo a otros se aprenden en el mundo adulto), nosotras estaremos para defenderles y devolverles a un lugar seguro; estamos pendientes de nuestros/as hijos/as y la vida no puede vivirse desde el miedo, entre otras cosas porque el miedo genera siempre más y más miedo y con miedo nunca se puede destruir el propio miedo.

No tengo miedo ahora de lo que pueda pasar mañana, tratamos de vivir y de sembrar en el Ahora.

Respecto a mi bisexualidad reconozco haber pasado por la etapa del miedo social a salir del armario porque había magnificado lo que podían ser las consecuencias (en relación a mi entorno sobre todo laboral) y cuando di el paso de visibilizarme completamente lo hice saliendo directamente en un medio de comunicación con una gran pancarta del arco iris. Me sentí pletórica y con una alegría que me hizo comprender el significado del orgullo: es una alegría unida a un sentimiento de valentía y a una certeza de “no marcha atrás”, era un avance hacia mí misma y lo que quería hacer. A partir de aquel momento terminé de creerme que si ya no tenía nada de miedo el resto no me iba a amedrentar y si había alguna consecuencia indeseable la vida estaba llena de otras muchas posibilidades. Después de esta emocionante experiencia se acabó el dar explicación. Fue un renacimiento porque maduré y crecí mucho más al lado de otras personas que también sujetaban aquella pancarta (al lado de otras y otros compañeros/as de la misma batalla pero que no se atrevieron aún a visibilizarse públicamente y recuerdo lo que reflejaban sus rostros “un quiero y no puedo” muy doloroso, otros salieron sin querer y resultó positivo igualmente en sus vidas) y por supuesto al lado de mi amor era como una declaración mutua de intenciones de empezar una nueva etapa. Desde hacía tiempo sabíamos que queríamos tener hijos/as y esta experiencia de participar en el Colectivo de Algarabía en la lucha por la conquista de Derechos LGTB afianzó aún más nuestro deseo y fue durante esta etapa cuando comenzamos con el proceso de inseminación en el Hospital Nuestra Sra de la Candelaria. En aquella época la ley de reproducción asistida 35/1988 de 22 de noviembre (modificada por la L.O 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal y, posteriormente por la 45/2003 de 21 de noviembre) especificaba en su artículo referido a las usuarias de las técnicas que serían mujeres con o sin pareja pero no recogía expresamente “con independencia de su orientación sexual” y yo tenía amigas que habían intentado el tratamiento en el otro hospital, declarándose lesbianas con pareja, y se les había vetado por ello así que para no arriesgarme a que a mi pareja y a mí nos sucediera lo mismo decidimos ir juntas pero como sin decir que éramos pareja, es decir, como mujer sola. De todos modos yo creo que supieron que éramos pareja pero no nos lo dijeron y empezamos con el proceso para la inseminación. Mi pareja siempre me acompañaba a todo pero en los primeros intentos fallidos de inseminación no nos atrevimos a pedir que mi pareja entrase (no como mi pareja claro). Fue un proceso largo que duró casi un añ. En la 5ª inseminación quedé embarazada de mi primer hijo claro que aunque fueron cinco inseminaciones fueron muchos los ciclos suspendidos en mitad del camino bien porque a veces había demasiados óvulos, bien porque de pronto la posible inseminación iba a caer en una fecha donde no había servicio que me la pudiera hacer entre otras, así que fue duro sobre todo por lo que es el tratamiento hormonal en sí , la suspensión de muchos de los ciclos a mitad y principalmente porque yo tenía tantas ganas de quedarme embarazada que cuando me llegaba el negativo en el test de embarazo se me caía el mundo encima (es un decir)…..Finalmente me quedé embarazada y justo en aquel momento se modificó la ley de reproducción asistida por la Ley 14/2006, de 26 de Mayo donde se especifica como usuarias de las técnicas que “La mujer podrá ser usuaria o receptora de las técnicas reguladas en esta Ley con independencia de su estado civil y orientación sexual” (entre otras especificaciones más). Casi un año antes se había aprobado la Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que se modificaba el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio y con la que ya se permitía entre personas del mismo sexo pero aún con esta ley recientemente aprobada no nos quisimos arriesgar a dejar claro y manifiesto que éramos pareja y que queríamos firmar el consentimiento informado para la inclusión en el proceso de reproducción asistida. El 22 de junio de 2006 se realizaban las primeras JORNADAS INTERNACIONALES DE FAMILIAS LGTB "DIVERSIDAD FAMILIAR EN EUROPA" celebradas en Valencia y organizadas por la FELGT y la UNAF, recuerdo a las que asistí sola y habiéndome realizado mi quinta (y sin saber la última) inseminación unos días antes….Estaba allí muy emocionada por la cantidad de cambios y avances sociales que estábamos viviendo y…..embarazada por fín, embarazada y sin saberlo. Conocí a muchas chicas que se les estaba vetando el acceso a las técnicas de reproducción en otras comunidades autónomas, aún estando aprobada la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Hubo momentos desde el inicio del proceso de reproducción asistida en los que me planteé ser valiente y decir en la consulta que mi pareja y yo estábamos juntas en esto. No queríamos obviar nuestra situación real de pareja, no queríamos invisibilizarla pero aún no estaba todo organizado a favor de nosotras como pareja de mujeres y sí que podíamos enfrentarnos a un “no” o a una “exclusión” del proceso por no tener la ley a favor nuestra. Nos parecía más importante conseguir nuestro objetivo de tener nuestro hijo y seguir luchando con la existencia de una familia homoparental más en el Mundo, Visibles entonces seguiríamos luchando, como otras muchas familias homoparentales existentes en una sociedad cuyos derechos sociales en este sentido aún estaban por conquistar. Fue esta realidad social, la de la existencia de familias LGTB antes de las modificaciones legislativas la que visibilizó la gran Desigualdad en la que vivían sometidas, pues nuestras familias habían existido siempre y mostrarnos al mundo posibilitó la regulación real de nuestros derechos. No es que a partir de la ley empezaran a existir familias homoparentales es que nuestras familias iban por delante del sistema, era injusto que se nos siguiera manteniendo al margen, que se siguiera ignorando que había muchos niños y niñas sin derechos, familias sin derechos, sin reconocimiento, sin acceso a la protección social de un Estado Social y de Derecho.

Recuerdo que entonces con todos los cambios legislativos acontecidos la situación cambiaba. A partir de 2006 con la modificación de la ley de reproducción asistida y la posibilidad del matrimonio homosexual creíamos que había una gran batalla ganada pero claro había que casarse sí o sí antes de que nuestro hijo naciera o inmediatamente después (pero antes de registrarlo) porque si no no podríamos registrarlo con los apellidos de ambas madres.

No nos pudimos casar entonces antes del nacimiento de Raúl (aunque sí cuatro meses después) y cuando nació en 2007 tuvimos que registrarlo primero con mis apellidos (previa batalla con el registro por intentar luchar por registrarlo con los apellidos de ambas a pesar de no estar casadas en aquel momento). Se inició entonces a partir de marzo de 2007 un lento, arduo, aburrido y frustrante proceso de adopción del niño por parte de mi pareja, su otra mamá y que tardó un año en resolverse. Tuve miedo pensando que si a mí durante aquel tiempo (hasta que nos casamos) me ocurría algo qué pasaría con mi hijo. Quería tener la certeza de que ella, su otra mamá estaría con él sin tener que enfrentarse a socavones legales pero no estaba segura y por eso tuvimos que ir a un notario para que hacer (yo) una declaración o testamento en el que la nombraba a ella tutora legal del niño en caso de que a mí me pasara algo. Fue un proceso durante el cual estuvimos haciendo escritos de aquí para allá, explicando yo a los/as profesionales del Juzgado cómo debían de hacerse los trámites puesto que ni en dicha administración (después de aprobada la nueva ley y modificaciones) sabían cómo aplicarla…..Ni siquiera en los Colectivos LGTB en los que pregunté (que fue a bastantes) sabían decirme qué debía de hacer y cuando me daban información estaba equivocada puesto que todo estaba muy reciente y no se conocía la forma de proceder. Fue un periplo muy cansino de estar de un lado a otro, realizando escritos, repitiendo sus entregas, explicando yo en los diferentes departamentos del Juzgado cómo debía ser y de ver cómo a pesar de que habíamos conseguido parte de los derechos ansiados ello no iba unido a su consecución real. Además de no entender porqué a una pareja heterosexual no se le obligaba a casarse para registrar a su hijo y a nosotras sí. Seguía habiendo una situación discriminatoria como aún la hay dada la presunción de paternidad dentro de una pareja hetero que por un lado no se cuestiona que sean pareja y, por otro tampoco se cuestiona si en realidad él es el padre biológico; va la mamá biológica y registra a su bebé con el hombre que quiera (independientemente de si es su padre o no, incluso puede registrarlo con igual rapidez con el apellido del abuelo, o como si va con un amigo…) esto se da por hecho, sin embargo entre dos mujeres tienes que casarte previamente y luego registrar al bebé porque no hay presunción de nada aunque ambas hayan firmado el consentimiento informado de las técnicas de reproducción asistida, y aunque seamos pareja de hecho.

Aún hoy por hoy me consta de algunas personas que han ido al hospital universitario de canarias y han tenido que ir como mujeres solas porque la actitud de la atención recibida por parte del servicio de reproducción ha sido discriminatoria.

Por no hablar de los formularios y la terminología sin cambiar actualmente de los libros de familia etc.

Finalmente después de un año de batalla legal le dieron a la adopción a mi pareja de nuestro hijo a partir de la cual ya un/a juez/a la considera madre biológica del menor.

Todavía hay un largo camino que recorrer en cuanto a los Derechos LGTB y la normalización-visibilización de nuestras realidades.

Podría hablar largamente de ello pero he querido expresar aquí nuestra experiencia resumida. Al igual que podría hablar más extensamente de nuestra experiencia durante el proceso de reproducción asistida, de las necesidades que detectamos en el servicio a pesar de que el trato recibido fue muy bueno y respetuoso en todo momento por parte de las profesionales que nos atendieron.

Ahora con nuestra segunda hija fue todo exprés dado que como ya estábamos casadas pudimos registrarla enseguida.

Queda camino por recorrer en una sociedad que considero Patriarcal, Adultocéntrica, Heteronormativa, Falocéntrica y Androcentrista pero soy optimista y creo que poco a poco avanzamos en la unión por el cambio que empieza en una misma.

por Andrea Sancho Fernández


www.mirales.es


Revista MiraLES

DE GABRIELA MISTRAL

Velloncito de mi carne,
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
¡duérmete apegado a mí!

La perdiz duerme en el trébol
escuchándole latir:
no te turben mis alientos,
¡duérmete apegado a mí!

Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir,
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!

Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!




"LA ENFERMEDAD ES UN CONFLICTO ENTRE LA PERSONALIDAD Y EL ALMA". Dr. Bach


Muchas veces...

El resfrío "chorrea" cuando el cuerpo no llora.

El dolor de garganta "tapona" cuando no es posible comunicar las aflicciones.

El estómago "arde" cuando las rabias no consiguen salir.

La diabetes "invade" cuando la soledad duele.

El cuerpo "engorda" cuando la insatisfacción aprieta.

El dolor de cabeza "deprime" cuando las dudas aumentan.

El corazón se "afloja" cuando el sentido de la vida parece terminar.

La "alergia" aparece cuando el perfeccionismo está intolerable.

Las uñas se "quiebran" cuando las defensas están amenazadas.

El pecho "aprieta" cuando el orgullo esclaviza.

La presión "sube" cuando el miedo aprisiona.

Las neurosis "paralizan" cuando el niño interior tiraniza.

La fiebre "calienta" cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.

Y tus dolores "callados". ¿Cómo "hablan" en tu cuerpo?

Elige alguien que te pueda ayudar a "organizar las ideas", "armonizar las sensaciones" y recuperar la alegría.

Todos precisamos saludablemente de "un oyente interesado".

Pero todo depende, principalmente, de nuestro esfuerzo personal para hacer que sucedan mudanzas en nuestra vida. Se desconoce el autor......."CUANDO EL CUERPO GRITA ... LO QUE LA BOCA CALLA"

(anónimo)



LAS "MALAS MADRES" (por Ileana Medina www.tenemostetas.com)

Por Ileana Medina Hernández


En el patriarcado, todo el mundo está huérfano de madre
Victoria Sau

Lo que conocemos por "civilización occidental", la unión del judeo-cristianismo con el Imperio Romano, se fundó sobre la omisión de la madre.

El valor simbólico del mito de Rómulo y Remo es precisamente ese: la orfandad. La madre ha desaparecido y en su lugar aparece una loba. Roma y su imperio de césares se fundaron con la madre ausente.

En el mito judeo-cristiano, sucede exactamente lo mismo. Los seres humanos tenemos una madre: Eva, salida de la costilla de Adán (o sea, secundaria) y además pecadora. De esa guisa, todos somos unos "hijos de puta". Pecado original que consiste tanto en querer saber, como en asumir nuestra sexualidad. ¡Vaya pecado!

María, la madre cristiana, era lo contrario: virgen. O sea, Eva pecó y por ello fue condenada (a parir con dolor). María, con la lección aprendida, no llegó siquiera a pecar. La dualidad virgen/puta nos ha encorsetado a las mujeres a lo largo de estos milenios de civilización patriarcal.

En la mayoría de los cuentos infantiles clásicos también la historia parte de una madre muerta, a partir de la cual se desata la desgracia, y la búsqueda de un "príncipe" salvador.

Estos mitos encierran en sí mismos una verdad "oculta" durante muchos siglos: la sociedad patriarcal reprime a la mujer, y con ello, perjudica su poder maternante. Nos convierte a todos en huérfanos, de cierto modo.

El llamado "feminismo de la igualdad" perdió el rumbo al creer que lo peor del patriarcado ha sido que las mujeres no hayamos podido acceder a los oficios y profesiones, al trabajo remunerado, a la vida pública, al derecho al voto, y al poder político y económico.

Eso es cierto, y muy lamentable. Pero lo peor, lo que nos cuentan Luperca, Eva y María es que la mujer mutilada, reprimida y violentada, no es la madre que ella misma puede llegar a ser. Nuestros cuerpos reprimidos son la forma de reproducción del patriarcado.

¿Por qué?

Pues porque embarazo, parto y lactancia son parte de la sexualidad femenina. La represión de la sexualidad femenina no sólo nos ha perjudicado como mujeres, sino que ha perjudicado a las criaturas, criaturas que somos todos.

Todos descendemos de esa madre maniatada, y como consecuencia, frígida. La cría humana necesita una madre sexual, feliz en su propio cuerpo, y capaz de sentir placer al concebirle, al gestarle, al parirle, al amamantarle y al abrazarle.

Una mujer plena, amada y sostenida, cuya libido, cuya poderosa energía vital, se desplace hacia la cría en el puerperio, para que así el niño construya su sistema emocional desde el amor, no platónico, sino palpable, corporal, líquido, lechoso y caliente.

El problema actual de la maternidad y la culpa, no es que las mujeres nos hayamos incorporado al trabajo. La mujer que no trabajaba en el pasado también estaba mutilada, aún más que las mujeres actuales. Las mujeres ricas de las épocas anteriores eran separadas de sus hijos nada más nacer, que eran criados por otras. Las mujeres pobres bastante tenían con su miseria, la ignorancia, insalubridad, las enfermedades, el marido abusador...(y sigue siendo así en la mayor parte del mundo).

La dominación se delata en nuestros cuerpos de dos maneras básicas:

- Sexualidad reprimida: Todavía existen mujeres que ni siquiera saben lo que es un orgasmo. La cópula se sigue representando en todas partes como un "mete y saca" en el que la mujer gime y el hombre finalmente eyacula. Algo totalmente disociado de la verdadera sexualidad femenina.

-Autoestima baja: Siglos y siglos de mujeres sometidas, a la violencia emocional y física, como se sigue demostrando tristemente cada día. Los procesos fisiológicos de las mujeres considerados como algo de lo que avergonzarse: menstruación, flujo vaginal, olor, embarazo, parto, menopausia... considerados y tratados como enfermedades.

Estos dos factores influyen decisivamente en la MATERNIDAD. La maternidad es sexualidad: embarazo, parto y lactancia son parte de nuestro ciclo sexual, de nuestro ciclo reproductor. Vivirlos desde nuestra sexualidad reprimida y desde nuestra baja autoestima perjudica a nuestras criaturas, de una manera invisible.

La "emancipación" de la mujer no es sólo la emancipación económica, y ahí es donde fallan las "feministas de la igualdad". La liberación femenina -y masculina- es un camino que nos lleva hasta nuestro propio cuerpo. A la asunción y no a la negación de nuestra biología y de nuestras emociones.

Tenemos la necesidad de curar la femineidad, para curarnos a nosotras mismas y a la vez, curar la maternidad. Para mejorar el entorno en que se forjan todos los miembros de la especie. Y dejar de ser los recipientes de reproducción del patriarcado frígido, duro y violento.

La reivindicación pública por parte de cada vez más mujeres del embarazo consciente, del parto libre y de la lactancia materna no va dirigida contra otras mujeres ni contra otras madres. No es un ataque a ninguna otra mujer ni opción. Cada una de nosotras es libre, o mejor dicho, cada una es presa de nuestras propias circunstancias y de nuestra propia historia personal, totalmente respetable.

Pero como sociedad, los poderes públicos, las políticas sociales deberían tomarse en serio la mejora del entorno en que se forman, nacen y se crían todos los seres humanos del futuro.

Creo que la libertad de las mujeres pasa por la libertad de asumirnos y reconciliarnos con nuestros cuerpos, con nuestra sexualidad y con nuestra autoestima.

Devenimos madres por los mismos mecanismos biológicos que lo hacen las monas, las lobas, las vacas, las murciélagas y todas las demás mamíferas. Si no somos capaces de concebir, de parir, o nuestras tetas no funcionan, algún problema grave hay subyacente, un problema que se trasmite de generación en generación, a través precisamente de la maternidad y la crianza, y que se ha agravado en el último siglo por la excesiva tecnologización y perturbación de los procesos (y por la gran facilidad con que, aparentemente, podemos sustituirlos).

Si de repente al 70% de los seres humanos nos dejara de funcionar nuestro hígado, ¿intentaríamos buscar las causas, verdad? ¿Entonces por qué vemos como algo "normal" que a las mujeres dejen de funcionarnos nuestras tetas? ¿Por qué las mismas mujeres creen que "no tener leche" es una desgracia que les ha tocado sin más, y que no tiene remedio más allá del biberón?

La represión no sólo afecta a las mujeres, también afecta a los hombres. Durante siglos nos hemos alejado de nuestros cuerpos, en los que quedan perpetrados las huellas de nuestras propias historias de desamparo, de desamor, de miedo, de represión y de acorazamiento frente a las emociones: eso son las enfermedades.

Wilhem Reich (como el gran "nigromante" y sabio que fue) lo vio con claridad : al nacer, aprendemos pronto que el amor maternal y paternal no es incondicional. Que debemos reprimir nuestras emociones, nuestros deseos y nuestras conductas para recibir amor y aprobación. Y a partir de ahí surge todo.

“La civilización comenzará el día en que la preocupación por el bienestar de los recién nacidos prevalezca sobre cualquier otra consideración" -dijo.

Con ese mal empezar, la historia de la infancia ha sido la que describe el historiador Lloyd deMause: la historia de la infamia, del maltrato, de la violencia, del abuso, la historia de cómo la raza humana destroza a sus propios miembros desde el mismo comienzo de su vida.

Así es como se trasmite la represión -y la carencia de cuidado- de generación en generación. Y por eso, cuando devenimos madres nos ataca la culpa. Nos ataca nuestra propia "sombra", nos deprimimos con tanta frecuencia... La niña desamparada que a su vez fuimos se apodera de nosotras y llora en competencia con nuestro bebé.

El hombre, que debería ser nuestro sostenedor emocional en ese momento, pero que también fue un niño privado, no puede asumir ese papel. Al revés, muchas veces se convierte en el depredador emocional de la madre y de la cría, reclamando para sí la atención que el bebé merece. (A lo largo de siglos, las mujeres dominadas hemos tenido que servir de criadas de nuestros maridos, "ladrones" de cuidados que corresponderían a las crías, a quienes ellos tendrían también que cuidar. Así el padre no sólo no ha sido cuidador, sino que le ha arrebatado a la madre buena parte de sus energías cuidadoras).

Cada vez que dejamos al niño llorar sin consolarlo, cada vez que lo dejamos solo, cada vez que le gritamos o pegamos, cada vez que reprimimos sus emociones diciéndole que no se llora, cada vez que le negamos nuestro cuerpo, nuestro tiempo o nuestra mirada, estamos proyectando nuestra propia infancia. Herimos a los demás donde mismo hemos sido heridos.

Ésa es la historia de puerperios que tan bien ha descrito la psicoterapeuta argentina Laura Gutmanen sus libros. Esa es la historia de "represión del deseo materno" que magistralmente explica Casilda Rodrigañez. Esa es la historia oculta de nuestras enfermedades que revela la la filósofa y psicóloga polaco-suiza Alice Miller en El cuerpo nunca miente. y el resto de sus libros. Esa es la historia de desencuentro con nuestro útero, nuestros ovarios, nuestra vagina y nuestros pechos que retrata la médica norteamericana Christiane Northrup en Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer.

La relación entre sexualidad femenina y maternidad es la clave. La clave de nuestra incapacidad para sentir placer al parir, amamantar o al sostener a nuestros hijos. Y ésa, nos ha sido arrebatada, de manera genérica, a lo largo de siglos de represión.

Victoria Sau: ¿Dónde estabas, Madre?

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres firmaron el Contrato Social Masculino a tus espaldas y a la de todas tus descendientes?

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres se repartieron la tierra en Imperios o Grandes Potencias, como en los tiempos de Zeus, Hades y Poseidón?

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres decidieron que otros seres humanos que no eran ellos mismos se podían trasladar, exponer, vender, alquilar, prestar y hasta matar?

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres proveyeron que el trigo no crecía para todos los humanos y que las tierras que dan leche y miel sólo son para unos pocos?

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres decretaron la(s) matanza(s) de los inocentes?

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres acordaron que la Ley iría por un lado y la Justicia por otro?

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres prohibieron que los Sentimientos fueran tenidos en cuenta al mismo tenor que la Razón, para evitar remordimientos?

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres inventaron la mentira infamante de que la prostitución es el oficio más viejo del mundo?

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres se reunieron en el Proyecto Manhattan para dar a luz la bomba atómica?

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres consintieron que el comandante del avión B-52 que lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima lo bautizara con el nombre de su madre, Enola Gay, y la bomba con el de little boy (muchachito)?

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres alumbraron la solución final?

¿Dóndes estabas, Madre, cuando los Padres invirtieron el sentido de las palabras para perdernos y a la Mentira la llamaron Verdad; al Caos, Orden; a la Guerra, Paz?

¿Dónde estabas, Madre, cuando los Padres sodomizaron el Amor y lo llamaron después Debilidad?

¿Dónde estás, ahora mismo, Madre?

Victoria Sau



Y ahora soy
tan igual a ti, madre,
que no me reconozco en el cristal
de este retrato tuyo tan presente.
Si supieras que todo
lo que de ti he odiado y maldecía
ahora en mí lo descubro
tan extraño y reciente como el cerco
de una piedra en el agua, repetida.

Juana Castro (1994): "Cáliz"; fragmento

"Si no hay Madre, ¿qué se ha hecho de lo genuinamente femenino que ella incorporaba? lo cual es como decir: si no hay Amor porque la fagocitación de la Madre sume a todas y a todos en el universo del Odio, ¿de dónde sale y dónde está el sucédaneo con el que los humanos se las arreglan todos los días para seguir existiendo? Vivir sólo de Padre es letal, o sea, imposible. Del mismo modo que no se puede dejar el agua sin el H2 o sin el O, porque deja de ser agua, ¿dónde está el elemento escamoteado puesto que la humanidad sigue vive, aunque herida?" Victoria Sau

"Sólo se puede amar verdaderamente a la madre si antes se la ha odiado. Porque la odiada es la impostora, mientras que la amada es la huérfana que hay en ella, la otra "hija mayor", tan hija como la hija misma. Ella hizo de madre como pudo. A veces se quitó la vida; a veces la asesinaron; en ocasiones se fugó y no se volvió a saber de ella; la violaban de vez en cuando; otras terminó en un psiquiátrico. Muchas, a pesar de todo, cumplieron como pudieron hasta el fin de sus días. Como los detenidos de un campo de concentración, estaban pasmadas por no saber qué hacían allí, quiénes las habían puesto y por qué. Rodeadas de ollas, de niños, de horarios, de prohibiciones, de obligaciones, de parientes políticos, del qué dirán; economistas de la pobreza familiar, primeras en dar, últimas en pedir. Saliendo adelante a pesar de haber sido maltratadas, abandonadas, burladas, engañadas". Victoria Sau

"La igualdad y la libertad son sólo palabras. No conocemos realmente sus implicaciones. Nuestros diversos intentos de liberación sexual, igualdad de derechos, no son más que torpes tentativas y pequeños pasos hacia adelante en un mundo donde el verdadero problema es si el amor puede o no tener cabida en él." Suzanne Brogger. Y líbranos del amor. Caralt, 1978.
(EXTRAÍDO DE LA MARAVILLOSA WEB WWW.TENEMOS TETAS.COM)


LA LACTANCIA SALVAJE

(Laura Gutman)

La mayoría de las madres que consultamos por dificultades en la lactancia estamos preocupadas por saber cómo hacer las cosas correctamente, en lugar de buscar el silencio interior, las raíces profundas, los vestigios de femineidad y apoyo efectivo por parte de los individuos o las comunidades que favorezcan el encuentro con su esencia personal.

La lactancia es manifestación pura de nuestros aspectos más terrenales y salvajes que responden a la memoria filogenética de nuestra especie. Para dar de mamar sólo necesitamos pasar casi todo el tiempo desnudas, sin largar a nuestra cría, inmersas en un tiempo fuera del tiempo, sin intelecto ni elaboración de pensamientos, sin necesidad de defenderse de nada ni de nadie, sino solamente sumergidas en un espacio imaginario e invisible para los demás.

Eso es dar de mamar. Es dejar aflorar nuestros rincones ancestralemente olvidados o negados, nuestros instintos animales que surgen sin imaginar que anidaban en nuestro interior. Es dejarse llevar por la sorpresa de vernos lamer a nuestros bebés, de oler la frescura de su sangre, de chorrear entre un cuerpo y otro, de convertirse en cuerpo y fluidos danzantes.

Dar de mamar es despojarse de las mentiras que nos hemos contado toda la vida sobre quienes somos o quienes deberíamos ser. Es estar desprolijas, poderosas, hambrientas, como lobas, como leonas, como tigresas, como canguras, como gatas. Muy relacionadas con las mamíferas de otras especies en su total apego hacia la cría, descuidando al resto de la comunidad, pero milimétricamente atentas a las necesidades del recién nacido.

Deleitadas con el milagro, tratando de reconocer que fuimos nosotras las que lo hicimos posible, y reencontrándonos con lo que haya de sublime. Es una experiencia mística si nos permitimos que así sea.

Esto es todo lo que necesitamos para poder dar de mamar a un hijo. Ni métodos, ni horarios, ni consejos, ni relojes, ni cursos. Pero sí apoyo, contención y confianza de otros (marido añado “pareja”, red de mujeres, sociedad, ámbito social) para ser sí misma más que nunca. Sólo permiso para ser lo que queremos, hacer lo que queremos, y dejarse llevar por la locura de lo salvaje.

Esto es posible si se comprende que la psicología femenina incluye este profundo arraigo a la madre-tierra, que el ser una con la naturaleza es intrínseco al ser esencial de la mujer, y que si este aspecto no se pone de manifiesto, la lactancia simplemente no fluye. No somos tan diferentes a los ríos, a los volcanes, a los bosques. Sólo es necesario preservarlos de los ataques.

Las mujeres que deseamos amamantar tenemos el desafío de no alejarnos desmedidamente de nuestros instintos salvajes. Lamentablemente solemos razonar y leer libros de puericultura, y de esta manera perdemos el eje entre tantos consejos supuestamente “profesionales”.

La insistencia social y en algunos casos las sugerencias médicas y psicológicas que insisten en que las madres nos separemos de los bebés, desactiva la animalidad de la lactancia. Posiblemente la situación que más depreda y devasta la confianza que las madres tenemos en nuestros propios recursos internos, es esta creencia de que los bebés se van a malacostrumbrar si pasan demasiado tiempo en nuestros brazos. La separación física a la que nos sometemos como díada entorpece la fluidez de la lactancia. Los bebés occidentales duermen en los moisés o en los cochecitos o en sus cunas demasiadas horas. Esta conducta sencillamente atenta contra la lactancia. Porque dar de mamar es una actividad corporal y energética constante. Es como un río que no puede parar de fluir: si lo bloqueamos, desvía su caudal.

Contrariamente a lo que se supone, los bebés deberían ser cargados por sus madres todo el tiempo, incluso y sobre todo cuando duermen. Porque se alimentan también de calor, brazos, ternura, contacto corporal, olor, ritmo cardíaco, transpiración y perfume. La leche fluye si el cuerpo está permanentemente disponible. La lactancia no es un tema aparte. O estamos madre y bebé compenetrados, fusionados y entremezclados, o no lo estamos. Por eso, dar de mamar equivale a tener al bebé a upa, todo el tiempo que sea posible. No hay motivos para separar al bebé de nuestro cuerpo, salvo para cumplir con poquísimas necesidades personales. La lactancia es cuerpo, es silencio, es conexión con el submundo invisible, es fusión emocional, es entrega.

Dar de mamar es posible si dejamos de atender las reglas, los horarios, las indicaciones lógicas y si estamos dispuestas a sumergirnos en este tiempo sin tiempo ni formas ni bordes. También si nos despojamos de tantas sillitas, cochecitos y mueblería infantil, ya que un pañuelo atado a nuestro cuerpo es suficiente para ayudar a los brazos y las espaldas cansadas. Incluso si trabajamos, incluso si hay horas durante el día en que no tenemos la opción de permanecer con nuestros bebés, tenemos la posibilidad de cargarlos en brazos todo el tiempo que estemos en contacto con ellos.

Es verdad que hay que volverse un poco loca para maternar. Esa locura nos habilita para entrar en contacto con los aspectos más genuinos, inabordables, despojados, salvajes, impresentables, sangrantes de nuestro ser femenino. Así las cosas, que nos acompañe quien quiera y quien sea capaz de no asustarse de la potencia animal que ruge desde nuestras entrañas.


ÚTERO

Extracto del libro” El Asalto al Hades" De Casilda Rodrigañez

(...)

Además de tejido muscular hace falta el deseo sexual y un determinado desarrollo de la sexualidad de la mujer; por eso no podemos conformarnos con el útero de los ginecólogos ni con la tecnología médica que consagra la maldición divina de parir con dolor. Porque ahí está la gran diferencia. El útero de una mujer que no ha sido sexualmente reprimida desde la infancia, funciona perfectamente, produciendo placer y no dolor; pero el útero de una mujer cuya sexualidad se ha paralizado desde niña, funciona de una manera patológica y con dolor. .(...)

Desde niñas nos dicen que la regla duele y los partos mucho más. La información que se da es que para dilatar el cuello del útero para que nazca un bebé, hacen falta unas contracciones muy fuertes, y que eso es inevitable que duela. Sin embargo, para Frederik Leboyer las llamadas contracciones de dilatación "inevitables" del parto son algo altamente patológico y no normal:¿Qué hace sufrir a la mujer que da a luz? ... la mujer sufre debido a las contracciones... unas contracciones que no acaban nunca y que hacen un daño atroz, ¡pero son calambres! todo lo contrario de las "contracciones adecuadas". Qué es un calambre? Una contracción que no cesa, que se crispa y se niega a soltar su presa y, por lo tanto, no "afloja su garra" para transformarse en su contrario: la relajación en la que normalmente desemboca.

En otras palabras, lo que hasta ahora se había tomado por contracciones "adecuadas" eran contracciones altamente patológicas y de la peor calidad. ¡Qué sorpresa! ¡Qué revelación! ¡Qué revolución en ciernes!El parto duele porque los músculos uterinos de las mujeres que crecen con el útero inmovilizado, no desarrollan la capacidad de distensión y la fuerza que debieran tener. Los músculos que no se usan se atrofian y se agarrotan; y viceversa, todo el mundo sabe los entrenamientos constantes y los ejercicios que hace cualquier deportista para desarrollar y mantener a punto su esqueleto muscular. Y también sabemos lo que duele extender un músculo rígido contracturado.

Es el dolor que vulgarmente conocemos como "calambre", como dice Leboyer. Y calambres son las "contracciones de dilatación" que tanto hacen sufrir a las mujeres. Algo patológico, no normal. Porque parir, gracias a la represión de la sexualidad de la mujer, a la anulación de su sexualidad desde su infancia es, en efecto, como cavar una zanja con un brazo que hubiese permanecido inmovilizado durante toda la vida hasta ese momento, después de haber vivido sin saber que se tenía ese brazo ni para qué servía; o sea.

Fuera de nuestra conciencia; un brazo cuyos músculos, en el momento de coger la azada para cavar, están rígidos y contracturados.

(...)

Imaginemos lo que sería recuperar la elasticidad de un brazo de una persona adulta que hubiera permanecido inmovilizado toda su vida; imaginémoslo y desaparecerá la perplejidad que nos produce hoy el hecho de que se pueda parir sin dolor; es decir que un útero que no ha permanecido inmovilizado, pueda distender sus haces de fibras musculares y abrirse suavemente, sin contracciones patológicas. Lo mismísimo que todos los días estiramos los brazos suavemente y sin dolor.

(...)

Sabemos que la oxitocina que se inyecta en vena para provocar o acelerar un parto, es la misma hormona que segregamos durante la excitación sexual. Es decir, que la hormona que segregamos naturalmente cuando aparece el deseo sexual, es la que la Medicina utiliza como oxitócico para provocar las contracciones del útero; no han encontrado otra cosa; y la fabrican en laboratorios químicos. No tratan de impulsar o de desencadenar el deseo sexual: semejante cosa no tiene nada que ver con el parto, sería cosa de mujeres pecadoras y lascivas. Por eso lo inyectan a grandes dosis bombardeando al pobre útero y haciéndolo contraerse con espasmos violentos.

Por otra parte, la mujer que pare en el hospital está en las antípodas del abandono al deseo sexual: muerta de miedo, atada y desparratada encima de una mesa, rodeada de personal médico cuya proximidad no es por la vía de la intimidad personal sino del experto en tecnología médica que trata en el mejor de los casos como una enferma sujeta a su autoridad.Pero todavía hay más; la sexóloga y psicoanalista Marise de Choisy afirma que el orgasmo femenino auténtico no se ubica en el clítoris ni en la vagina.

Tiene su origen en el cuello del útero.Si el orgasmo femenino auténtico se origina en el cuello del útero, es porque sus fibras musculares, firmemente apretadas como decíamos antes, tienen que ir aflojándose, extendiéndose, relajándose, de oleada en oleada, cuando la mujer va a dar a luz, para abrir la puerta de salida del feto.Así podríamos decir que el dispositivo de cierre y apertura del cervix no es otra cosa que el proceso de excitación sexual y el orgasmo de la mujer. Puesto que, efectivamente no es el dolor; sino el placer, lo que hace rodar la rueda de la vida

.Entonces el parto duele porque a la rigidez muscular se le suman la ignorancia – de lo que es un parto y de la propia sexualidad- y el miedo; ignorancia y miedo que no existirían si las mujeres desde niñas hubieran desarrollado y compartido las experiencias de su sexualidad; ignorancia y miedo que en las actuales condiciones bloquean el desarrollo de la excitación sexual de la mujer que va a dar a luz, y hacen que su cuerpo vaya en contra en lugar de a favor del proceso del parto.

Pongamos, por ejemplo, que todas las mujeres creyesen que todo coito es una violación dolorosa y que ignorasen que podía ser una actividad sexual placentera; también la ignorancia y el miedo produciría en la mujer una tensión incompatible con la producción del deseo sexual, y el coito sería efectivamente siempre doloroso. El resultado de la conjunción de esta ignorancia y de este miedo con la realidad de la rigidez del útero, deja atada y bien atada la ley de parir con dolor, la maldición divina

(...)

Al adquirir la posición erecta, el plano de inclinación del útero de la especie humana, se hace casi vertical, quedando el orificio de salida hacia abajo, sometido a la fuerza de la gravedad. Esto requirió un aumento de la cantidad y de la calidad de las fibras musculares del cuello para cerrarse fuertemente y sujetar 9 u 11 Kg. De peso contra la fuerza de la gravedad; y al mismo tiempo, tener la capacidad de relajación hasta la apertura de los famosos 10 cm. de diámetro. Lo cuál a su vez implicó un perfeccionamiento del mecanismo que activa la apertura; el aumento de las terminaciones nerviosas, de las articulaciones neuromusculares, y en definitiva de la sensibilidad para aumentar el grado de excitación sexual y del movimiento de distensión y de relajación muscular.Por eso todo orgasmo femenino se ubica, al menos en su origen, en el cuello del útero. Porque el orgasmo fue un invento evolutivo para accionar el dispositivo de apertura del útero. Esta es la opinión contrastada con Juan Merelo Barberá.

El útero es el centro del esqueleto erógeno de la mujer. Filogenéticamente está preparado para funcionar produciendo placer y no dolor, lo mismo que está filogenéticamente previsto que el coito sea placentero. Lo que no está filogenéticamente previsto son las violaciones, es decir, las relaciones de Poder de nuestra sociedad que obliga a hacer funcionar el aparato reproductor de la mujer sin deseo y sin proceso de excitación sexual

.Como tampoco está previsto filogenéticamente, en el continuum de la especie humana, que una mujer se haga adulta sin desarrollar su sexualidad.Si pensamos un poco, nos daremos cuenta de que el orgasmo supone un estado de relajación total y de abandono de la actividad racional del neocortex, para que el hipotálamo o cerebro reptiliano como también se le conoce, del que depende la regulación hormonal, pueda realizar su contenido. Esto lo explica Michel Odent, que después de una larga experiencia de atender partos, ha observado que los partos son tanto más fáciles cuanto menos se perturbe y cuanto más se deje a la mujer abandonarse a sí misma en ese trance.

Por otra parte, el parto no es un acto sexual cualquiera: es un gran esfuerzo físico, un acto en el que se tiene que volcar toda la energía del cuerpo de la mujer; todos sus órganos tienen que hacer al unísono un esfuerzo especial: el corazón, los pulmones, etc.

Por eso, más que en ninguna otra actividad sexual, el parto y el nacimiento necesitan un especial apartamiento y un especial entorno psico-afectivo para la mujer, de un grado de recogimiento, de confianza y de intimidad tal, que haga posible que el neocortex deje de inhibir el hipotálamo.

(...)

En zonas remotas de Arabia Saudí, la mujer que está de parto está rodeada de mujeres que bailan la danza del vientre, hipnotizándola con sus movimientos rítmicos ondulantes para que también ella se mueva a favor del cuerpo en lugar de moverse contra él.

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Cuando la mujer se excita sexualmente, el útero empieza a latir, como un corazón, pero un poco más lentamente; como una ameba que se contrae y se expande.

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La similitud entre el útero y el corazón también la establece Leboyer, pues ambos órganos están formados por tejido muscular y ambos laten; uno continuamente, el otro, con la excitación sexual; ambos tienen su ritmo, su pulso, y de él depende la eficacia de su fisiología; y ambos tienen un enemigo; el agarrotamiento y la crispación muscular, o sea, el calambre. Cuando las mujeres recuperamos un poco la conciencia y la sensibilidad del útero, podemos percibir y sentir su latido. Con cada latido el útero se extiende y desciende, como un movimiento ameboide, hasta hacerse incluso visible desde el exterior en estado de excitación fuerte.

(...)

Este palpitar del útero son los movimientos rítmicos de su tejido muscular impulsado por la emoción erótica; lo que desde nuestra perspectiva patriarcal que ha eliminado el deseo de la función reproductora, hemos convertido en "contracciones". La emoción erótica hace palpitar el útero suavemente, de modo placentero y mucho más eficazmente que la oxitocina química inyectada en vena.

(...)

Dejándonos llevar por la emoción erótica, las mujeres podemos, al igual que otras hembras mamíferas, "empujar" los músculos uterinos, en el momento de la diástole de su latido, ampliando su onda expansiva, moviéndonos a favor del cuerpo y del nacimiento en lugar de movernos contra él.

(...)

Cuando el latido del útero se convierte en los espasmos violentos de nuestros partos dolorosos, no solo los sufrimos nosotras, también la criatura los sufre. Por eso decía Reich que los úteros espásticos –explicitando que son la mayoría desde hace siglos- son los que producen nacimientos traumáticos.En definitiva, el nacimiento es un acto sexual que se realizaría con la máxima gratificación del placer para las criaturas humanas, si la sexualidad de la mujer que pare no estuviese destruida.El útero es hoy un gran desconocido.

(...)

Recuperar la sensibilidad del útero es posible Cuando una niña llega a la adolescencia tiene el útero tan rígido y contraído, que hasta la mínima apertura del cervix para la menstruación le produce fuerte dolor. Pero sabemos de jóvenes que tenían reglas muy dolorosas, que han dejado de tenerlas después de adquirir conciencia de su útero, visualizándolo, sintiéndolo y relajándolo. Tomar conciencia del útero, visualizarlo, sentirlo y relajarlo puede lograr mejores y más satisfactorios resultados que las saldevas.Para recuperar la sensibilidad uterina la primera cosa que hay que hacer es explicar a nuestras hijas desde pequeñas que tienen un útero, para qué sirve y cómo funciona. Explicarles que cuando se llenan de emoción y de amor, su útero palpita de placer. Tenemos que recuperar con ellas las verdaderas danzas del vientre, para que cuando lleguen a la adolescencia no tengan reglas dolorosas, sino que se sientan en ese estado especial de bienestar.Hay que recuperar la transmisión por vía oral de la verdadera sabiduría, de una sabiduría hecha de experiencia, complicidad y empatía visceral; es decir, una sabiduría gaiática, que se comunica por abajo, al margen de las relaciones de Autoridad, que fluye con la sinfonía de la vida, que se derrama con el deseo, que sabe sin saber que sabe prácticamente todo acerca de la condición femenina escondida en el Hades, y reconoce lo que es bueno y lo que es malo para la vida humana.

(...)

Las mujeres tenemos que contarnos muchas cosas. De mujer a mujer, de mujer a niña, de madre a hija, de vientre a vientre.

RUMBA DE LAS MADRES, LLEVAR A TU BEBÉ, LA TETA, ÁFRICA..HERMOSA

LIBROS QUE ME HAN GUSTADO MUCHO AUNQUE FALTAN ... hay tanto que leer..


La Represión del Deseo Materno y la Génesis del Estado de Sumisión Inconsciente. Casilda Rodrigañez (ver su web y los artículos tan interesantes que ha escrito algunos de los cuales los he puesto en entradas más antiguas del blog)
El Vacío de la Maternidad; Madre no hay más que ninguna (Victoria Sau, La maternidad no existe, afirma Victoria Sau, porque está restringida a lo biológico (concepción, embarazo, parto y crianza). Se le niega su dimensión humana, su proyección económica, política y social.Este es un excelente libro sobre el asesinato de la madre y su sustitucion por el poder patriarcal y los efectos que ese matricidio tiene el la criatura humana.)
Las Mujeres y Los Niños Primero: Discursos de la Maternidad (Ángeles de la Concha y Raquel Osborno)
El Cáliz y la Espada (Riane Eisler)
Traer el Mundo al Mundo (Diotima)

El concepto del continuum de Jean Liedloff
Nuestros hijos y nosotros de Meredith F.Small
Parto Seguro-Una guía Completa para dar a luz
La revolución del nacimiento de Isabel Fdez del Castillo
Guía de la Mujer Consciente para un Parto Mejor
Parirás con placer. Casilda Rodrigañez
Dormir sin lágrimas de Rosa Jové
Crianza Feliz de Rosa Jové
Dormir con tu bebé: Una guía para padres sobre el colecho” James Mckenna (Editorail Crianza Natural)
Comer, Amar, Mamar; una guía de crianza natural. Carlos González
Amar sin miedo a malcriar, Yolanda Glez
En busca del bienestar perdido. Jean Liedloff
El bebe es un mamifero. Michel Odent
Nacimiento Renacido . Michel Odent
Cuerpo de Mujer Sabiduría de Mujer

Nuevas maternidades (editorial Crianza Natural)
Artículos Interesantísimos expuestos en la web de crianza natural, enlace: http://www.crianzanatural.com/art/ixg2.html
Con el Consentimiento del Cuerpo

Nuestros Maestros Los Niños
Los Niños Vienen del Cielo

Lo que hacen las Madres
Ver conferencia El Poder del Discurso Materno de Laura Gutman en http://www.youtube.com/watch?v=QJEFAR00KtA y expuesto en este blog
La Maternidad y el Encuentro con la Propia Sombra (Laura Gutman)
Puerperios y otras exploraciones del alma femenina (Laura Gutman y otros)

Madres Lesbianas de Suzanne M. Johnson y Elizabeth
O´Connor
Lesbianas Discursos y Representaciones
Más que Amigas
Padres como los demás (Anne Cadoret)
Des[Orientación sexual
El eje del mal es heterosexual

........Otros
El poder del AHORA, Edgar Tolke
Voces del Desierto, Marlo Morgan
Las nueve Revelaciones
Libros de Elizabeth Kubler Ross; la rueda de la vida
Muchas Vidas Muchos maestros
Los cuatro acuerdos
Reconexión

El cielo es azul, la tierra blanca, Hiromi Kawakami
Abandonarse a la Pasión, Hiromi Kawuakami
La Metafísica de los Tubos... Amélie Nothomb
Griego busca griega
Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Haruki Murakami
El lado oscuro del amor
El Perfume
La mecánica del corazón, Mathías Malzieu
El Desorden de tu nombre (Juan José Millás)

Un cuento bien contado....quizás para mí el más hermoso -ADIVINA CUÁNTO TE QUIERO, Sam Mac Bratney
CUENTOS INFANTILES DE DEBI GLIORI
RECOPILACIÓN DE CUENTOS DE GLORIA FUERTES
POESÍA DE GLORIA FUERTES (www.gloriafuertes.org)
EL PRINCIPITO
LACTOGRAFÍAS DE ERMENGOL


RECUPERANDO A LA MUJER PROHIBIDA (Casilda Rodrigáñez)

La sexualidad destruída de la mujer

En nuestro orden social la sexualidad ha quedado reducida al falocentrismo adulto; es decir, lo que se entiende por ’sexualidad’ es una pulsión adulta y que gira en torno al falo. Por ‘acto sexual’ todo el mundo entiende el coito. Sin embargo hay toda una sexualidad básica humana y femenina que no es falocéntrica.

Para cuando la civilización occidental empieza a reconocer ‘científicamente’ la sexualidad, la mujer lleva milenios arrastrando un cuerpo sometido a este orden falocrático, un cuerpo al que se le cortan las raíces desde el comienzo de su crecimiento, lo mismo que a un bonsai. El sexo femenino no existe, constata empíricamente Freud, a partir de lo que ve y del sesgo falocrático y misógino de nuestra civilización. En el panorama del orden sexual vigente, se determina que sólo hay un sexo, el masculino; y la mujer es sentida y definida como un varón sin sexo, castrado. Sin embargo, hasta el mismo Freud reconoció que había algo que se le escapaba, un ‘continente negro’ inexplorado… difícil de devolver a la vida, como si hubiera caído bajo una represión particularmente inexorable. (1)

Según la cultura falocrática del sexo único, el orgasmo femenino tiene que ser vaginal o clitoridiano; sin embargo, la psicoanalista y sexóloga francesa Maryse de Choisy (2), después de diez años de trabajo con cuestionario, afirma que aunque según sus investigaciones puede hablarse de cinco tipos de orgasmos (el clitoridiano, el vaginal, el cloacal, sin acmé o sin paroxismo y el cérvico-uterino), el orgasmo femenino más auténtico es el cérvico-uterino, por su profundidad, ritmo, intensidad y extensión. Por ejemplo, Maryse de Choisy dice que: apretando los muslos o los glúteos firmemente (las mujeres) alcanzan un tipo de orgasmo que arranca en algun punto muy profundo de su interior, sin ninguna otra estimulación. Asegura también que independientemente de cual sea la estimulación que da lugar al proceso orgásmico, en realidad, todos tienen su origen o su fuente (source= en francés) en el útero.

También Masters y Johnsons aseguran que en todo orgasmo femenino se producen ‘contracciones’ del útero, lo que nos viene a corroborar que, independientemente de cual sea la estimulación exterior, todos los orgasmos tienen en común unos movimientos rítmicos del útero, que nosotras preferimos llamar ‘latidos’ en vez de’contracciones’.

Esto explica la imagen de las sirenas, las mujeres-pez, que en la Antigüedad representaban la sexualidad no falocéntrica de la mujer. Las sirenas no podían tener relaciones coitales con varones, pero nadaban voluptuosamente como los delfines y bailaban la danza del vientre -del útero- en el agua.

Juan Merelo-Barberá (3) afirma que el centro del sistema erógeno femenino no es el clítoris, sino el útero, que empieza de latir propulsando olas de placer, cada vez que una mujer se excita sexualmente. Pero el útero es una bolsa de tejido muscular, y los músculos que no utilizan se agarrotan y pierden su elasticidad y su funcionalidad. Cuando nos escayolan una pierna un mes, luego tenemos que hacer ejercicios de rehabilitación para recuperar la función muscular… ¿Qué sería si esa pierna hubiese estado 20 ó 30 años inmovilizada? Los partos sin dolor y con placer existen, y ya no hace falta recurrir a lo que informa Bartolomé de las Casas de las mujeres del Caribe de hace 500 años o a las investigaciones realizadas por Merelo-Barberá y otros, puesto que los partos con placer y orgásmicos han sido filmados. De hecho la misma Biblia nos tenía que haber inducido a sospecha, porque dice ‘parirás con dolor’ en tiempo futuro, a la par de ‘el hombre te dominará’ y ‘pondré enemistad entre ti y la serpiente’ (que fue el mayor símbolo de la sexualidad femenina en las civilizaciones pre-patriarcales).

El parto con dolor, con el útero espástico (4), y la maternidad robotizada, sin el impulso del deseo, fue el gran logro de la paralización de la sexualidad de la mujer. Si en la era prepatriarcal la organización social se vertebraba a partir de la líbido femenino-materna (5), su eliminación fue el requisito previo para levantar la sociedad patriarcal.

Hace 4 ó 5 mil años, el Poder de un colectivo de hombres creó una sociedad basada en el sometimiento de la mujer. Este sometimiento incluía de una manera muy especial, su sometimiento sexual; es decir, se creó una sociedad basada en la violación sistemática de los deseos de la mujer. Independientemente de que esa violación en la práctica fuese más o menos forzada o violenta, según los momentos, poco a poco se consigue que el deseo de la mujer deje de ser relevante, hasta que se anula, desaparece y se limita a la complacencia falocrática. Las mujeres perdieron sus costumbres, sus reuniones, sus bailes voluptuosos, sus baños sensuales compartidos entre hermanas, madres, tías, abuelas…., el cuerpo a cuerpo con sus criaturas… perdieron la maternidad nacida del deseo y guíada por el placer de sus cuerpos: perdieron su forma propia de existencia, como dice Lea Melandri (6), una existencia impulsada por el latido del vientre; perdieron la libertad de sus cuerpo y la conciencia del mismo. El deseo sexual en la mujer pasó a ser considerado lascivo y deshonesto, para que cuando emergiera en la mujer, ésta se sintiera culpable y aborreciera y se distanciara de su propio cuerpo. Como dice la Biblia, las buenas esposas eran esclavas del señor, debían hablar lo menos posible y sentir vergüenza hasta de su marido; como madres patriarcales tenían la misión de introyectar el pudor y el recato en las hijas, convirtiéndose en la garantía de la paralización de todo atisbo de producción del deseo sexual de las futuras generaciones de mujeres. Se cortó de raíz el valor del cuerpo femenino y el desarrollo natural de la sexualidad de la mujer.

Por ello la mujer empieza a taparse con velos y a andar tiesa como un palo. La higiene se convierte en una asepsia que elimina el olor de nuestros flujos, que es un factor específico de atracción sexual (por ejemplo la mujer lactante atrae al bebé). Y los hábitos cotidianos de las posturas se rectifican; dejamos de sentarnos en cuclillas y se generaliza el uso de la silla; se va educando el movimiento del cuerpo con el objetivo de paralizar todo lo que se pueda los músculos pélvicos y los uterinos, para que nuestro vientre no se estremezca ni palpite y no aparezca la pulsión sexual.

Creo que es obvio que la sexualidad de la mujer (a diferencia de la del hombre) no es uniforme, no es siempre la misma; a lo largo de su vida, la mujer pasa por diferentes ciclos y estados sexuales, unos de mayor producción libidinal que otros, y sobre todo, de diferente orientación. El equilibrio emocional, tanto psíquico como orgánico, libidinal y hormonal, que sostiene nuestros cuerpos es un proceso ondulante, cíclico. Por eso la luna, que aparece en el cielo cambiando de forma cíclica, ha sido siempre un símbolo de la femeneidad. Y sin embargo funcionamos como si nuestra producción sexual y libidinal, fuese algo rectilíneo y siempre la misma.

Dejando de lado la sexualidad de la niña -la diferenciación de la líbido empieza antes de la pubertad-, no es el mismo estado sexual ni el mismo equilibrio hormonal el que tiene la mujer cuando ovula que cuando menstrúa. También es diferente el estado de la mujer grávida de la que no lo está, ni el de la mujer en el parto o despúes del parto, o durante la gestación extrauterina, o a lo largo de una lactancia prolongada, o cuando vivimos la pasión amorosa con adultos o adultas. Hemos perdido, a lo largo de la socialización patriarcal, la percepción del estado cambiante de nuestro cuerpo, de cómo lo sentimos, de nuestros diferentes flujos y de sus olores.

La generalización de la alineación sexual de la mujer en torno al falo se fue consolidando a lo largo de estos milenios de civilización patriarcal que mencionábamos antes. Esta alineación, respaldada con toda la fuerza de la ley, se consolida tanto a nivel psíquico como somático. El falocentrismo se va adentrando en el inconsciente, interiorizándose como un ordenamiento sexual que manipula nuestras pulsiones antes de hacerse conscientes, como veremos más adelante.

El parto, que es un episodio importante de la vida sexual de la mujer, deja de ser considerado como tal; esto es gravísimo porque la fisiología del parto está prevista para funcionar con el impulso de la emoción erótica. De hecho, para forzar el desencadenamiento del parto, la Medicina tiene que fabricar en laboratorio la oxitocina (que nos inyectan con los famosos goteros), la hormona llamada ‘del amor’ que se segrega naturalmente con la excitación sexual, porque no han encontrado otra cosa que abra el cérvix. Además como todo acto sexual, el parto requiere una intimidad para que el cuerpo pueda abandonarse a la emoción y a la relajación, intimidad que desaparece en el parto hospitalario (7). Todo esto, unido al desconocimiento de nuestro cuerpo y la pérdida de la confianza en él, junto con el miedo inculcado y la rigidez uterina resultante de la represión sexual durante la infancia, nos hace hacer todo lo contrario de lo que el parto requiere; contraídas, llenas de miedo, entregamos nuestra confianza a las autoridades de la Medicina, que -cesáreas aparte- no pueden saber ni hacer lo que sólo el cuerpo sabe cómo y cuándo hacer. El decúbito supino es una posición contraria al parto: el canal de nacimiento se estrecha y se alarga, y además la posición horizontal va en contra de la fuerza de gravedad; pero sobre todo, en esa posición la mujer no puede hacer fuerza con los músculos pélvicos; en cambio, en cuclillas se puede hacer toda la fuerza necesaria con los músculos pélvicos para impulsar el avance del bebé, el canal de nacimiento se acorta y la salida va a favor de la fuerza de la gravedad. Parir en decúbito supino supone alargar el parto, poner dificultades al avance del bebé, facilitar el atasco y la falta de oxígeno; es tan absurdo como defecar en esa posición. Sólo tiene una lógica: la manipulación médica y agravar el sufrimiento de la madre y del bebé. Obligar a la mujer a parir en esa posición es una violencia gratuita e innecesaria; es la imagen de la sumisión y de la negación de nuestros cuerpos.

Todavía quedan zonas fuera de Occidente, donde se sabe que el parto y la maternidad son episodios de la vida sexual de una mujer. Las mujeres de la India visualizan los pétalos de la flor de loto abriéndose para abrir el canal del nacimiento, un abrir suave, sin violencia alguna; claro que no se les ocurre ponerse a parir en decúbito supino, en medio de focos, entregadas a las órdenes de las autoridades médicas. En zonas de Arabia Saudita las mujeres bailan la danza del vientre entorno a la parturienta hiponotizándola con sus movimientos rítmicos ondulantes para que también ella se mueva a favor del cuerpo en lugar de moverse contra él (8).

Hablar del placer de parir suena a marciano, pero es tan real como difícil para la mujer socializada en el imperio falocrático. A pesar de todo, hay algo muy importante que debe saberse: inmediatamente después del parto, incluso aunque éste haya sido doloroso y violento para la madre y la criatura, hay una oportunidad de recuperar la autorregulación del proceso sexual de la maternidad. Son las dos ó tres horas inmediatas después de la salida de la criatura. En ese lapso de tiempo se producen las mayores descargas de oxitocina de toda nuestra vida sexual (7), así como de otras sustancias opiáceas como las endorfinas. Si nos dejan un poco en paz, nos sentiremos invadidas de oleadas de placer y de felicidad al sentir a la criatura recien salida en nuestro vientre y succionando el pezón. Este fenómeno fisiólogico está filogénticamente establecido para organizar el acoplamiento o simbiosis de la exterogestación y se le conoce con el nombre de ‘impronta’. La extero-gestación (que dura más o menos un año, pero que es muy intensa los dos primeros meses) es el único periodo realmente simbiótico de nuestra vida. La atracción libidinal, como dice Michael Balint (9) entre madre y bebé produce y mantiene el estado de simbiosis, es una atracción mutua de índole sexual que corresponde a un nuevo estado sexual de la mujer y de la criatura, tan placentero y gratificante para la mujer como para el bebé. Dice Balint que se trata de la carga (o catexia) libidinal mayor de toda la vida humana, porque debe mantener la atracción mutua de la simbiosis, confirmando lo que ya dice el indicador hormonal. Y aunque ahora podamos sobrevivir con leche y calor artificial, el contacto piel con piel que corresponde a la producción libidinal sigue siendo necesario no sólo psíquicamente, sino también orgánicamente, para la formación de las sinapsis neuronales, la coordinación neuromuscular, el sistema inmunologico, etc. Se ha demostrado que de la emoción dependen la producción de ciertas enzimas y otros moduladores químicos necesarios para la maduración psicosomática de la criatura humana. Lo peor no es que el pezón que chupamos sea de plástico, sino el cuerpo que falta detrás del chupete o del biberón, es decir, la destrucción del cuerpo a cuerpo con la madre y el bloqueo de nuestro desarrollo sexual básico.

Actualmente se separa sistemáticamente a la criatura recién nacida de la madre, con la excusa de lavar y de inspeccionar clínicamente a la criatura; esto produce la interrupción de la impronta, y es una negación de la sexualidad femenina, uno de los estados de mayor placer de nuestras vidas; y también la de la misma criatura, que queda dañada de por vida (a esto se le llama ‘falta básica’).

Hablar del placer y del deseo de amamantar suena también a algo extravagante, hasta tal punto hemos perdido las pulsiones sexuales. Las mujeres lo consideran una lata y dejamos a l@s bebés con biberones y canguros para irnos a trabajar. Sin embargo, amamantar puede ser sumamente placentero, un placer que se percibe en los pechos y en el útero y en la vagina, pues hay conexiones o ‘meridianos’ de placer entre los pechos y el útero, tal y como lo expresaban en el arte pre-patriarcal trazándolos sobre los cuerpos en pinturas o esculturas.

Según Michel Odent (7) durante la lactancia, la líbido de la madre se orienta hacia el bebé, lo cual le lleva a este científico a cuestionar la pareja monogámica (lo cierto es que incluso en la sociedad actual, muchas mujeres que amamantan a sus criaturas pierden el deseo hacia sus compañeras/os).

La maternidad, que hoy se realiza de forma robotizada, sin el impulso del deseo y de pulsión libidinal (y que está a cargo de la Medicina como si de una enfermedad se tratara) es en realidad una etapa de la vida sexual de la mujer. El grado de castración de nuestros cuerpos es el necesario para dejar la reproducción humana a merced del orden establecido. Y la represión exterior va cediendo cada vez más terreno a la interior, a la pérdida de la conciencia de nuestros cuerpos, la autoinhibición y la sumisión inconsciente.

La sumisión inconsciente

Los padres de nuestra civilización descubrieron lo que hay que hacer para convertir un toro en un buey y poder utilizar su fuerza sumisa para tirar de la carreta o labrar los campos: castrarlo cuando es muy pequeño; entonces inventaron la ganadería, tener un montón de vacas, de ovejas o de lo que sea, reproduciendo lo que interesa; se trata de dominar a la especie en cuestión para reducir su vitalidad sin matarla del todo para poder explotar la producción de esas vidas mutiladas. Este arte de la dominación, de la devatación y de la explotación lo aplicaron a la sociedad humana, para conseguir ejércitos para las guerras de conquista, y esclavos para el trabajo forzado. En la especie humana, había que manipular la capacidad reproductora de la mujer para manipular las criaturas nada más nacer y criarlas en la carencia, en la represión y en el miedo, para ir formando el acorazamiento psicosomático necesario tanto para la crueldad y la competitividad del guerrero como para la resignación del esclavo; en este proceso, como dice Amparo Moreno (10), es imprescindible que la madre amante y enamorada de su criatura se transforme en madre patriarcal capaz de reprimirla en lugar de complacerla, capaz de anteponer los objetivos de su promoción social a su bienestar inmediato; por eso había que eliminar el latido del vientre de la mujer, la pulsión del deseo sexual que impulsa la reproducción, acabar con la pasión de la madre amante; por eso la prohibición de la expansión de la sexualidad femenina desde la niñez; la prohibición de la sexualidad compartida de las mujeres, el quitarlas sus costumbres y su espacio vital donde el útero palpitaba; y la implantación de un status social de inferioridad que posibilitase todo el sometimiento.

Aunque a lo largo de estos milenios de patriarcado, el arte y la técnica de la domesticación han variado, siempre ha habido una combinación de la represión exterior (por la fuerza física, la coerción sibilina y las incentivaciones en la escala social) con la represión interior (el propio autoconvencimiento y autoinhibición de la mujer). Es cierto que en algunos momentos puntuales, y seguramente al principio, cuando las oleadas kurgas invadieron los pacíficos asentamientos matrifocales de la Antigua Europa (11), hubo sólo represión exterior pura y dura (ahora también cuando la sumisión voluntaria de la mujer no les funciona, los hombres la emplean); pero también es cierto que desde los comienzos se pusieron en marcha mitos e incentivaciones destinadas a convencer a la mujer y lograr su sumisión cada vez más voluntaria y cada vez más inconsciente.

Hoy por hoy la socialización de la mujer en Occidente produce una estructura psíquica y un adiestramiento corporal en la mujer, que hacen que nosotras mismas, como dice Lea Melandri reproduzcamos nuestra propia autodestrucción. (6) Todo empieza cuando al nacer nos encontramos que nuestra madre no está ahí como mujer con su cuerpo de mujer en gestación extrauterina, sino como mujer del hombre y para el hombre; cuando aprendemos de nuestras madres a mirarnos a traves de la mirada del hombre (Melandri). Nosotras solas en nuestra cuna y ella en la cama con papá: esa es la imagen de ‘lo que debe ser’ (el deseo del cuerpo a cuerpo es adulto y falocéntrico); y es, a la vez, lo que saca de la conciencia lo prohibido, ‘lo que no debe ser,’ (el deseo del cuerpo femenino-materno), para que nunca podamos evocar esa imagen, ni podamos imaginarnos ese valor básico y fundamental de nuestros cuerpos; porque tan importante es que la mujer prohibida quede fuera del orden social, como que quede fuera de nuestra imaginación. Así se construye una sexualidad adaptada al orden patriarcal, con la infravaloración y la percepción falsa de nuestros cuerpos, que sólo deben gustar al hombre: la introyección del falocentrismo.

Lo prohibido no se dice, se silencia y se oculta detrás del tabú del incesto, para que no se sepa que este tabú es ante todo la prohibición de una mujer que era incompatible con un determinado modelo de sociedad, y que por ello quedó perdida en el origen de esta civilización.

La supresión del cuerpo a cuerpo con la madre (12) es la base de la construcción de los paradigmas de hombre y de mujer, de los géneros que hacen funcionar esta sociedad; sus consecuencias están directa e inmediatamente relacionadas, entre otras, con el origen de la violencia, con la interiorización psíquica de las relaciones de Poder y de sumisión, y con la transformación del derramamiento del amor en relaciones de posesividad. La herida psicosomática que se inflige a la criatura humana que nace de una madre libidinalmente aséptica y robotizada, es decir, patriarcalizada, se ha constatado en distintos campos del conocimiento. El golpe que recibe la criatura humana es un cuestionamiento de su existencia; el shock, el miedo, la ansiedad y la tensión muscular son las de alguien ante la proximidad de la muerte. La supresión del cuerpo a cuerpo con la madre y la desaparición de la sexualidad no falocéntrica de la mujer es la mutilación o la poda de las raíces humanas que convierten el árbol en un bonsai.

La socialización es un proceso de manipulación de la herida producida por la falta de madre, y de la ansiedad que mana de esta herida. Por eso lo simbólico es tan importante y actúa con tanta eficacia: porque nos atrapa en lo más hondo y además inconscientemente. El contenido de esta manipulación, que tiene lugar a lo largo del proceso de socialización, es un permanente chantaje emocional: para que te den un poco de lo que te han quitado tienes que obedecer y cumplir las reglas establecidas. Uno de los principales objetivos de esta socialización es el de canalizar el anhelo y la ansiedad que manan de la herida hacia el orden falocrático y hacia la pareja, esa pareja en la que se saciará todo el anhelo y se encontrará la plenitud del deseo sexual.

Así se codifica o se define este deseo como adulto y falocéntrico (cuando originariamente no lo era, era un deseo del otro sexo silenciado); durante la infancia nos dicen que toda pulsión sexual es ´pecado´, porque eso sólo corresponde a l@s adult@s cuando ’se casan’. Entonces crecemos pensando que nuestro anhelo es encontrar al príncipe azul, al hombre de nuestra vida, y que toda nuestra energía sexual será absorbida y colmada por la media naranja. Sólo cuando se cumple puntualmente la Ley y se realiza el paradigma (encontramos al principe azul, o la media naranja) nos veremos libres de ansiedad, y también por eso el menor desajuste o crisis de inadaptación a la norma provoca tanta ansiedad y depresiones: porque deja al descubierto la herida primaria. La sublimación de la falta básica, claro está, es diferente en las niñas y en los niños, y ahí arranca la construcción de los géneros, y todo el sistema de identidad, que tienen profundas raíces emocionales e inconscientes. Cuando realizamos los paradigmas del género femenino y del género masculino establecidos, al mismo tiempo que afirmamos las instituciones que sostienen el orden social (el Matrimonio o la Pareja estable heterosexual y mongámica), afirmamos también nuestra existencia cuestionada; por eso los géneros están tan arraigados individual y socialmente y son tan difíciles de cuestionar.

Y sin embargo el cuestionamiento de los géneros es imparable porque las cosas no funcionan según el mito de la media naranja; de hecho el mito de la media naranja en el que proyectamos de niñas nuestros deseos de vida y de felicidad, es una imagen engañosa.

En primer lugar se ofrece la imagen de la simbiosis de las dos mitades de la naranja, como proyecto de vida adulta. Pero la simbiosis sólo pertenece a la etapa primal, cuando necesitamos estar en brazos, permanentemente fusionados para comer, tener calor, estar protegid@s, movernos, etc. La líbido adulta (excepto el estado de exterogestación de la mujer) se produce para fusiones discontinuas, no para un estado de fusión o simbiosis permanente. Entonces la trampa está en que se ofrece la imagen de la naranja, que se sabe que no es cierta, para atrapar y canalizar el anhelo simbiótico del cuerpo materno. Por eso no existe príncipe azul que pueda colmar dicho anhelo. En este camino emocional desaparece de nuestras vidas el cuerpo de la madre y su significado.

En segundo lugar, nuestra sexualidad no se complementa unívocamente con la del hombre. El mito de la media naranja ofrece la imagen de una complementariedad recíproca, cuando la mujer, aún la que tiene prácticas heterosexuales habituales, tiene estados sexuales y pasa por ciclos de su vida en los que su líbido no se orienta hacia el hombre. El orden simbólico falocrático proyecta la imagen de simetría entre los dos sexos, para así dejar fuera de la imaginación y de la realidad toda la sexualidad femenina no falocéntrica. ¿Cómo no va a haber crisis de pareja en general, y de la pareja heterosexual en particular? La pareja estable adulta, es un paradigma falocrático, no pertenece a la sexualidad natural del género humano.

En tercer lugar, a lo largo de nuestras vidas el deseo no se queda fijado siempre en la misma persona; nadie honestamente puede decir que sólo ha querido a una sola persona en su vida. Por eso cuando la ley cede terreno y reconoce el derecho a ser coherente con los sentimientos (en apariencia al menos) el matrimonio y la familia entra en crisis. En la familia tradicional, las relaciones entre los cónyuges y entre los padres y las/os hijas/os se mantenían estables, haciendo cada cual lo que le tocaba, porque se asumía la ley, no porque fuese el desarrollo natural de los sentimientos. Ahora los padres se quejan que l@s hij@s no sienten respeto ni cuidan de sus viejas/os, las parejas se deshacen cada dos por tres, etc. etc. Y así seguirá siendo mientras que no recuperemos las relaciones armónicas entre los sexos (que presupone el reconocimiento del sexo femenino y la asimetría de las funciones de cada sexo).

En cuarto lugar, las dos mitades de la naranja nos las presentan como dos mitades homólogas, mismo volumen, mismo peso, etc. Esto esconde la relación de Poder del género masculino sobre el femenino. Aunque no sea una ley escrita (hoy supuestamente la ley reconoce igualdad de derechos etc. etc.), el Poder del sexo masculino está inscrito en el inconsciente colectivo, desde que el colectivo hegemónico de varones inventó el sistema de otorgar a cada hombre, por ser hombre, una cuota de la potestad de la patria sobre la vida y la muerte de sus mujeres, de la descendencia de sus mujeres y de sus sierv@s (y no es casualidad que la figura jurídica de la patria potestas siga conservando este nombre en nuestros códigos civiles), y esto lleva milenios de puesta en práctica, de elaboración concreta y de rodaje, y por eso el machismo y la pre-potencia masculina siguen estando plenamente vigentes. Y por eso cuando los hombres entran en situaciones límites de desesperación pegan, violan y matan a sus mujeres, para autoafirmar su ego con el que tratan de resarcir la existencia cuestionada: porque es mía y por eso hago lo que quiero. El paradigma del género masculino, que se resume en el nombre del ‘padre’, lleva incluido la patria potestas, el poder sobre la mujer y las/os hijas/oss; el del género femenino, la sumisión. Por mucho que de palabra digamos que es apoyo mutuo, amor, protección y respeto, sabemos que ahí está la relación de poder y sumisión, dentro de la naranja.

En quinto lugar, el restablecimiento de la armonía entre los sexos no tiene nada que ver con la complementaridad de ningún ‘ego’, ni masculino ni femenino, sino con la recuperación de lo que la antropología llama ‘sistema de identidad grupal’ (la percepción de cada cual como parte de un grupo). Recuperar la mujer prohibida significa recuperar su función social, y ésta no es una función individual, sino grupal, de los grupos de mujeres. Y lo mismo se puede decir para una condición masculina no patriarcal (13).



10 PASOS PARA VIVIR TU VIDA DE FORMA CONSCIENTE:


1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto. Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.


2. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el Universo es como es. No luchescontra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.

3. Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior. En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás recontactándote con tu fuente de conciencia pura. Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene. 4. Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad. 5. Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.


6. Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior . Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.


7. Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.


8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.


9. Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.


10. Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.

RENACER PARA EXISTIR...
Tomar conciencia dentro de mí, buscar ayuda para para dejar a un lado del camino todo lo que no soy, acaso una pequeña mujer dormida soñando que se despierta una y otra vez....pero sigue dormida..... sueña que se gesta así misma con todo el amor que nunca fue, sueña ponerse de parto y no hay dolor, únicamente el lugar profundo donde sólo baña la luna, ella misma se atiende así misma y se ha vuelto a parir.........Despierta recuerda ese sueño abrazando su abultado vientre de luna, parirá sin resistencias ocultas, abierta y abandonada a su poder animal, alentada por el amor de otra mujer fuerte, consciente y cuya aura es la alegría por la vida, a la que agradezco su verdadera compañía y comprensión.

Nazco entera, hermosa y con piel de aceituna, fusionada en su alma de madre. No ha despertado y traigo el mayor dolor para ella, el amor más doloroso sería, pues sé que me ama y no sabe cómo hacerlo más allá de la norma y la costumbre...En su pecho quise nutrirme, crecer de su olor y contacto perpetuo aunque no pude. Vine convexa a conquistar tu vientre inmaduro, salí de tí para reencontrarme contigo, dejando mi huella eterna, un sin fin de horizontes paralelos de suavidad extrema alrededor de tu ombligo de luna.....Son tus estrías el rostro de la abundancia, de la madre tierra su sello.
Llegué diminuta e indefensa pero a enseñarte que soy tu maestra...... no sé si alguna vez escuchaste mi voz aún así en mi viaje aprendí que necesitaba despertarme por dentro y convertir lo vivido en el camino hacia mí misma.
Con nosotras vienen nuestras madres, abuelas, bisabuelas, tatarabuelas y todas las mujeres que fueron madres en la misma rama de este árbol gigante de la vida.....Ellas quisieron, no pudieron, no supieron o sí que sabían de sí mismas, conectadas o desconectadas traen su corazón lleno del amor que recibieron,
tengo mi propia responsabilidad de ofrecer a mis hijos/as todo lo que ambos me enseñan, todo lo que removieron dentro de mí con la delicadeza del amor que sólo los/as hijos/as traen bajo su brazo.....No es pan, no, es AMOR LO QUE ELLOS/AS TRAEN.



Remedios Varo, Papilla Estelar...

Remedios Varo, Papilla Estelar...
liberar......

20/04/2012



Extraído del Blog www.tenemostetas.com de Ileana Medina

Somos mamíferos: nacemos en la intimidad, mamamos, y nos acurrucamos...

18 de abril de 2012

@Acapulco70 y sus tetas

«Cuando una mujer muestra sus tetas con orgullo no está traicionando un pacto, está desafiando el orden social. Está poniendo en peligro la estabilidad de la estructura patriarcal.»

Dos personas distintas que me conocen bien, me han pasado este post de una magnífica bloguera que no conocía. Me ha encantado su reflexión, una de esas que me hubiera encantado escribir a mí ;-)

Toca temas que hemos tratado a menudo en este blog, como el feminismo "machista": «Robarle a una persona su libertad de elección es convertirla en una víctima. El machista obliga a la mujer a quedarse en su casa, le prohíbe estudiar, o la fuerza a vestirse de una manera específica. ¿Qué hace el mal feminismo? Lo mismo. Le prohíbe que cocine, que se exhiba, que participe del sexo, y que disfrute de su hogar.»

O el asunto de las mujeres y la religión monoteísta: «Es fascinante ver el cambio del lugar de la mujer en la mitología. ¿Cómo pasamos de adorar a Cibeles, una diosa que va en un carro tirado por leones, a adorar a la Virgen María? Cibeles es fuerte, aguerrida, orgullosa, y poderosa. La virgen es una mujer sumisa, silenciosa, obediente, y esclava del hombre. ¿Con qué excusa convencieron a nuestras abuelas para que cambiaran a Durga por la virgen? La excusa debió ser realmente buena, lo que no me explico es cómo seguimos dándole crédito a religiones tan humillantes.»

Y lo hace con solvencia, con locuacidad, con coherencia. Detrás hay un hilo conductor que sabe lo que dice, que no cae en contradicciones. 

Aquí, en este blog, tampoco creemos en la dualidad virgen/puta, enseñamos las tetas también en su función nutricia. Porque curiosamente la maternidad está sacralizada en Occidente, la "madre virgen" está bien vista ¡pero a condición de que tampoco "enseñe" las tetas! ¿Qué tipo de maternidad es entonces la que está sacralizada? La maternidad "sumisa, silenciosa, obediente y esclava", la de María. La del "sacrificio". Ah, pero la maternidad libre, placentera, poderosa y desnuda, esa tampoco. 

En realidad, no existe oposición entre maternidad/virgen y amante/puta. Las mujeres -y probablemente también los hombres- tenemos mutilada nuestra sexualidad en todas sus facetas: incluyendo la maternidad que es una parte de la sexualidad femenina, no algo que se oponga a ella. La identificación de la maternidad con la virginidad es el gran truco -imposible- de la religión monoteísta y el patriarcado para justificar cómo podríamos seguir reproduciéndonos como especie una vez que nuestra sexualidad -nuestra vitalidad, nuestro poder- han quedado devastados.

La maternidad bien vivida es una dimensión más de la libertad sexual, del empoderamiento, de la capacidad de amar, de la reconciliación con el cuerpo, de la expansión vital.

Acapulco70 sabe bien cuál es la clave, la autoestima y el amor por nuestro cuerpo:
 «Tus tetas son tuyas. Te hacen mujer con todo lo que eso significa. Las tetas te dan tu poder. Ellas simbolizan tu fertilidad, tu conexión con la naturaleza, tu lugar en el mundo. En ellas se plasma tu poder de dar la vida. No renuncies a tu poder sin dar una buena pelea.
Cuando te mires al espejo sé gentil con tus tetas. Cuando escojas tu ropa también. Compra los mejores sujetadores para ti, que sean de tu talla y te den un buen soporte. Camina sacando el pecho y no encorvándolo. No las critiques por sus “fallos”. Si estás descontenta con tus tetas, en el fondo es un reflejo de un descontento más profundo hacia ti misma. Aprende a querer a tus tetas y te estarás aceptando un poco más.»

Extraído del periódico El País:
http://blogs.elpais.com/mamas-papas/2012/04/repetid-este-mantra-la-fiebre-es-mi-amiga.html#more


Repetid este mantra: "La fiebre es mi amiga"

Por:  20 de abril de 2012
Kit fiebre
No soy capaz de recordar las veces que habré ido a Urgencias o al pediatra sin cita previa desde que soy madre. En mi ranking particular de causas, están fiebre, tos, mocos, picaduras y dermatitis. Pero últimamente, vamos menos, gracias a una mezcla de la famosa inmunización de los niños con la edad (sí, sí, hay esperanza: David, con cuatro años y medio, ya no tiene el moco siempre colgando ni la tos permanente de los tres primeros años), algo de experiencia, y algunas dosis de concienciación.

Con esta entrada, me gustaría iniciar una serie de "educación pediátrica", sobre algunos de los temas de consulta más habituales. Y es que una información correcta nos puede ahorrar a los padres angustia y desplazamientos innecesarios, y a los médicos tiempo, lo que no les vendrá nada mal, dado el colapso que ya hay en muchos centros sanitarios y la que se nos viene encima, con los recortes anunciados.
Empiezo con la fiebre, ya que es el motivo más habitual de consulta en pediatría,hasta en el 50% de los casos, según Jesús Martínez, pediatra y autor del blog El médico de mi hij@ y promotor del grupo de Facebook con el mismo nombre, del que ya he escrito en algunas ocasiones. En mi caso es verdad. Cada vez que uno de mis churumbeles se pone más calentito de lo normal, me tengo que repetir este mantra: "La fiebre es mi amiga. La fiebre es mi amiga. La fiebre es mi amiga". Normalmente, el mantra interior viene seguido de cruce de miradas con Eduardo, y la pregunta, por cualquiera de los dos:"¿Qué hacemos, vamos a que el pediatra le eche un vistazo?".
Y he de decir que estoy muy orgullosa porque últimamente he conseguido resistir varias veces el impulso de llegarme a Urgencias, y en su lugar, he hecho lo que aconsejan los médicos cuando no hay más síntomas que la fiebre: quedarme en casa y esperar a ver cómo evoluciona.
Normalmente, la evolución es que la fiebre se espacia cada vez más, y a los dos-tres días te das cuenta de que el niño está como una rosa, con mocos y tos, pero como una rosa. Y te has ahorrado una visita al pediatra, en una sala de espera llena de gérmenes, para que te digan "Es muy pronto, pero probablemente será un virus. Dalsy (ibuprofeno) o Apiretal (paracetamol) cada seis-ocho horas y mucho líquido, y vuelve si no se le quita en un par de días".
"La fiebre es la reacción que tiene nuestro organismo para defenderse de los ataques externos. Si el cuerpo sube la temperatura, el germen atacante está más incómodo, se reproduce menos", explica Jesús Martínez en palabras sencillas. Por tanto, insiste, es una aliada. De hecho, cuenta que "antes de que existieran los antibióticos, la mamá se quedaba más tranquila cuando subía la fiebre, porque sabía que el niño se iba a mejorar".
Sin embargo, dice Martínez, desde que se generalizó el uso de los termómetros, se ha extendido la fiebrefobia, una obsesión por que no suba la temperatura. E insiste en que lo que hay que tratar es el malestar que puede llevar aparejada la fiebre, pero no la temperatura en sí. "Hay que conseguir que el crío no esté llorón, irritable. Pero si está pegando saltos con 40º C, no hace falta bajar la fiebre. Ni despertar al niño cuando duerme" para darle el antitérmico.
A esta fiebrefobia han contribuido los propios médicos, admite Martínez: "Vas a Urgencias con un brazo roto y te preguntan si has tenido fiebre", bromea. "Yo les digo siempre lo mismo a los padres: la fiebre no me interesa. ¿Qué más le pasa al niño?".
Otra causa de la obsesión por bajar la fiebre es la sucesión de mitos en torno a la misma, como que produce meningitis o convulsiones o que te puede freír el cerebro (Amalia Arce, la mamá pediatra, también habla de este tema en su blog  y en la web del Hospital de Nens, en el que trabaja). "Es al revés. La meningitis te puede dar fiebre muy alta, de 40º o 41ºC, pero con muchos otros síntomas. Un niño puede estar muriéndose de meningitis con solo 37,5ºC", dice el pediatra, que asegura que tampoco se quema el cerebro. En cuanto a las convulsiones, explica que "aparecen por variaciones bruscas de la temperatura, es decir, porque sube muy rápidamente la fiebre o porque la bajamos muy rápidamente". En estos casos, aunque se pasan a los pocos minutos, "te llevas el gran susto porque el niño se pone morado y no respira, pero no puedes hacer nada, más que llevarlo al médico a que lo vean y te tranquilicen".
Martínez recuerda que los niños pequeños son menos eficaces para bajar la temperatura que los adultos, por lo que tienen muchas subidas de temperatura por ir sobreabrigados, al dormir la siesta... Y también porque les atacan con más frecuencia los"virus "cortos", que se curan solos en 24-48 horas. Por eso, ante una fiebre de corta evolución, como un par de horas, no sirve de nada ir al pediatra, "porque no se puede ver nada". "Quédate en casa, obsérvalo, y si lleva 24-48 horas y tiene otros síntomas, como mucha tos y mocos, o diarrea, consulta", recomienda. En cualquier caso, hay que acudir al médico cuando hay fiebre en estas circunstancias:
  • Si es menor de tres meses, hay que consultar con el pediatra cuando aparezca, puede haber una infección oculta, como las de orina.
  • Si se prolonga tres o cuatro días sin otro síntoma.
  • Si hay una gran irritabilidad, no para de llorar, tiene un comportamiento raro.
  • Si está absolutamente decaído, no se espabila, tiene un color raro, no come nada.
  • Si tiene dificultad respiratoria grave.
El pediatra advierte de que la obsesión por la fiebre lleva muchas veces a sobremedicar al niño, con el riesgo que esto supone. "Medio bote de Apiretal puede matar a un crío", expone. "Si empiezas a sumar lo que le das cada 3-4 horas en uno o dos días, es una bomba", opina, "unas dosis muy cerca de lo tóxico".  Aunque parezca una obviedad, Martínez recuerda que los medicamentos más habituales para bajar la fiebre en los niños, el ibuprofeno (Dalsy) y el paracetamol (Apiretal), "no son agua, tienen efectos secundarios". Por ejemplo, el paracetamol afecta al hígado y un exceso puede provocar una hepatitis tóxica, mientras que el ibuprofeno puede producir gastritis e incluso una hemorragia digestiva.
También, aunque muchos pediatras aún lo prescriban, recomienda no alternar ambos,ya que la evidencia científica no ha encontrado beneficios significativos en esa alternancia,y sí puede potenciar los efectos secundarios de ambos o aumentar el riesgo de error en la dosificación.
En resumen, la fiebre no es mala de por sí, al contrario, es un arma de nuestro cuerpo para controlar las infecciones. Así que cuando se presente, no hay que dar antitérmicos para bajarla a toda costa, sino sólo si causa malestar al niño. Ni hay que salir corriendo a Urgencias, sino ver la evolución y si hay otros síntomas. Repetid conmigo: "La fiebre es mi amiga. La fiebre es mi amiga. La fiebre es mi amiga".

08/04/2012

.....LAS PIEDRAS ESTABAN PRIMERO...

Por herencia materna tengo que decirte mamá..........que YO TAMBIÉN AMO LAS PIEDRAS,
que veo corazones por todas partes, que me llaman sin yo buscarlas y...ahí están hermosamente dispuestas, en equilibrio con el universo
conteniendo cada uno de sus elementos,
piedras de aire, vaporosas y rebozantes de infinitos senderos, conectadas con el otro lado, con ventanas de luz propia, de piel transpirable y dura como la piedra, tierna como la piedra, profunda como el amor,
piedras de fuego, de valentía incalculable, lava enfriada quien sabe porqué disgusto o pasión efímera
piedras de tierra, allí donde habito
de agua fresca,
dulces y saladas,
hijas del sutil movimiento que las mece en una recogida ensenada,
piedras de mares salvajes, peregrinas del mundo entero redondo y recorrido,
recovecas, escondrijas, redondeadas y sinuosas,
piedras con forma de teta, puntas de estrellas caídas del cielo,
piedras cortantes como heridas abiertas,
piedras poetas de atardeceres despejados,
piedras y sombras como un drástico adios,
piedras de la mañana inamovibles ni por un huracán,
piedras que amo y que me invitan a recorrer su historia, su mundo imaginario
son un gran pasatiempo que no me deja pensar,
son piedras que roban mi mente y me devuelven al origen de todo el silencio sin darme cuenta.....

pasa el tiempo pero no pasa y con ellas me siento feliz

ENLACE PARA DESCARGAR LOS CDs DE PUTUMAYO, MÚSICAS DEL MUNDO

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 Y MÁS.....

UN LIBRO IMPRESCINDIBLE PARA AUTOGESTIÓN FAMILIAR....

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07/04/2012

LO QUE ELLA Y ÉL VEN......NO ES LO MISMO QUE LO QUE VEMOS NOSOTRAS PERO INTENTAMOS VOLVER A MIRAR CON LOS OJOS DE NIÑA EL MUNDO QUE NOS RODEA COMO UN GRAN TESORO LLENO DE DICHA, AGRADECIDAS SIEMPRE

Masculinidad y Paternidad. Recomiendo lectura completa del artículo en PDF descargable en el enlace http://vocesdehombres.wordpress.com/masculinidad-y-paternidad/

3. Masculinidad y Paternidad

MASCULINIDAD Y PATERNIDAD. DEL PODER AL CUIDADO
En los últimos treinta y pico años he dado muchas vueltas personales y profesionales alrededor de los conceptos nombrados en el título de este artículo y las posibles maneras de combinarlos. Soy padre de dos hijas y un hijo (todos adultos ya) y el abuelo de dos nietas y un nieto. En mi trayectoria personal he pasado por diferentes etapas en la interpretación de lo que es ser hombre y padre. He tenido también la oportunidad de escuchar a muchos varones que compartían sus vivencias en ese tema en grupos de hombres o en mi consulta. Al mismo tiempo una gran parte de mi trabajo de ayuda a personas y a familias en crisis ha girado alrededor de los daños ocasionados por los malos tratos sufridos en la infancia. Mi compromiso con contribuir a la desaparición de los malos tratos ha sido un motivo más para las indagaciones cuyos resultados intentaré transmitir aquí a los lectores.
masculinidad-y-paternidad-del-poder-al-cuidado

Hay un entendimiento entre ellas que se escapa al lenguaje de las palabras....les conecta el silencio y la mirada, la verdadera mirada que a mí también me ha cautivado entera..

02/04/2012

ME SIENTO invisible, o SOY invisible, será que en realidad nunca fui? cuál MUJER Y cuál MADRE?

Desde hace un tiempo empecé a andar para adentro en una búsqueda personal que aún hoy perdura, cayeron en mis manos algunos libros reveladores como el de "la represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente" de Casilda Rodrigáñez, también diversos artículos que dicha autora tiene expuestos en su web, sobre Matricidio y el Estado Terapéutico, Tender la Urdimbre, etc... otros libros como "el Cáliz y la Espada", "el Vacío de la Maternidad", "Las Mujeres y los Niños Primero; Discursos de la Maternidad" y otros.......También empecé a comprender cómo me sentía y cómo me siento hoy, cómo nos trata este Mundo a nosotras las Mujeres y cómo existimos en él cuando nos embarazamos, parimos, y criamos a nuestros hijos e hijas, sin proyección alguna a partir de aquí, reduciéndonos a estas etapas de la vida cuando decidimos optar por vivir la experiencia de ser madre,
 lo nuestro siempre es privado y está profundamente soterrado, lo nuestro se refiere al espacio que ocupamos, pues incluso las partes de la esfera pública que creemos haber conquistado no son más que una parte cedida para tapar bocas por la gran boca y así, seguir empoderando al orden patriarcal dominante. Me siento como una función más de ese orden, un trozo más destrozado de mí misma.
Por fin comprendo de dónde vengo y a dónde quiero ir poco a poco.
Desde que decidí tener a mi hijo y a mi  hija me siento invisible para el mundo, pero no es la primera vez que me he sentido así, aunque sí es a partir de convertirme en madre cuando empiezo a no encajar en todo lo que me rodea y empiezo a sentirme más extraña que nunca,
cuando era pequeña me sentía invisible para el mundo adulto, convirtiendo mi mundo en uno a parte del que me rodeaba tan prepotente e incoherente,
también me sentía invisible cuando el deseo se construía a partir de la carencia primal, desde el origen, invisible para la madre, invisible para el padre, para la hermana y para el amor generoso que habita en la fuente. Invisible para este deseo construido como necesidad insaciable que me dejaría enfadada por muchos años, frustrada desde la omnipotencia adulta,
invisible pero no para los niños y las niñas interiores de los/as adultos/as a los que revolvía por dentro y provocaba reacción......
invisibles el hombre y  la mujer de mis sueños, invisible yo para aquel y aquella, para todo de lo que nunca se habló,
invisible también en la escuela donde cada maestro tenía su librillo y más incoherencia,
invisible para el pediatra, para la matrona, la ginecóloga, el médico de cabecera, el traumatólogo que me atendieron, invisible como mujer, como madre, como bisexual, como hija, como transmisora de una cultura que no siento sana y justa...
No Existía más que en mí, y aquí, bastante perdida durante un tiempo.
Ahora entiendo porqué, porque desciendo de un vientre maduro de mujer despojada de sí misma, que a su vez de otro vientre de mujer alienada, que a su vez de otro vientre de mujer herida, que a su vez de otro vientre de mujer sufriendo, que a su vez de otro vientre de mujer olvidada, que a su vez de otro vientre de mujer violado, que a su vez de otro vientre de mujer oculto, que a su vez de otro vientre de mujer sometido, que a su vez de otro vientre de mujer rebelado........de otro vientre de mujer insumiso, de otro vientre de mujer diosa, que a su vez entonces sí que existía y lo enriquecía todo, que se derramaba en la tierra haciendo brotar más vientres con hijos e hijas deseados y exterogestados/as,
donde la vida se compartía y el alimento se recolectaba, donde el tiempo era cíclico, y la fuente un  amor materno, seguro, sabio y generoso, tiempo en que los hombres conocían su historia y la honraban desde la raíz sin supremacías ni ansias de poder, sin odio ni deseo asesino,
Hoy conozco en mis propias carnes la matrofobia y trato de crear otra realidad desde mí misma, para contribuir en el cúmulo de energía de otras mujeres que también creen en que un cambio es posible, otro escenario es posible, otro lenguaje también, retomar nuestro sentido de la justicia y de la equidad, traer al mundo el mundo. (titulo del libro traer el mundo al mundo, aut. diotima).

En este tiempo de gestación y crianza no existo para el sistema, soy una inactiva, una persona improductiva que no genera riqueza alguna,
lo que he sido capaz de parir sé que será un prado verde mañana, repleto de flores, árboles y con un manantial que es la fuente de la que bebo para reverdecer esta árida existencia,
soy invisible sí y mi espacio no cuenta, mi tiempo no es el tiempo de un reloj habitual,
mi currículum vitae tendrá que justificar mi ausencia de la cadena de montaje y esta inflamación del hogar que corre por mis venas se queda en mí y en estas letras, me hace feliz aunque sea invisible porque cada vez estoy más cerca de un nuevo lenguaje que no es nuevo y que siempre ha estado en mí pero que con mi vida anterior repleta del ritmo y organización patriarcal, no había escuchado, una lengua propia que implica otro orden del que me siento más cerca, un orden solidario y que llena de equilibrio, en relación y que no me impulsa a luchar desde el odio sino desde el amor,
como madre mi experiencia diaria no es interesante para este sistema en el que vivo o más bien a dejado de serla en cuanto madre función del padre (como señala victoria sau en el vacío de la maternidad),
pero me encuentro con el maravilloso mundo blogguero de las maternidades rebeldes y reveladas , de las mujeres que se cuestionan hasta lo impensable, pero sigo siendo invisible, somos invisibles,
esta parte de mi vida ahora se trata como un paréntesis que una vez casi llego a creerme como tal, menos mal que no me lo creí y que sigo sintiendo que esta es mi vida, que lo que ahora vivo es lo que es y me enriquece, me enseña a andar con otro ritmo, me hace sentir que vuelvo al centro de la madre tierra aunque allí nadie me ve, y nadie me acompaña,
en el camino me voy encontrando cada vez más tranquila y segura, más alegre y con menos dolores, allí las que vamos lo hacemos solas, a veces medio perdidas y muertas pero capaces de renacer con gran esfuerzo y  capaces de reconocernos de vuelta para construir otro presente y seguir deconstruyendo sin odio.
El poder de los hombres poderosos, esos niños que un día parimos, es un poder sádico, impulsivo y temeroso, esos hijos que acabaron odiando, temiendo, huyendo, ultrajando y asesinando el origen donde el amor fue, pero porqué?
Mi mundo invisible está en conflicto, intento no ser lo que han querido hacer de mí, lo que hacen hoy con mis identidades y todo mi empeño,
Solo tengo que mirarles a los ojos, sus ojos de niños y niñas que lo dicen todo, encerrados cada uno/a en su adulto/a común....con ellos y ellas me encuentro cada día y soy capaz de amarles cada vez con menos miedo,
mirarles me deja exhausta; siento su necesidad temprana de un pecho robado, de un cuerpo nada o poco disponible, el desconcierto de haber llegado a este mundo con la promesa básica rota y sin entender qué ha pasado, con un semblante dulce que se interroga el porqué de este repentino desencuentro, cuando todo parecía fluir en perfecto equilibrio durante aquellas nueve lunas o diez de experiencia armónica, de fusión absoluta con el todo....y aunque siento toda su tristeza por haber sido mía antes soy capaz de desvestirme y soltar las corazas que no tuve, acercarme y escuchar lo que la vida hoy tiene para mí.
Desde hace tanto huérfanas y huérfanos de madre amorosa, valorada y reconocida, de padre amoroso  y conectado al equilibrio.....
allí donde existieran ellas todo cobraría sentido, olor a origen, regocijo y ternura, lenguaje materno moribundo aún rescatable que da coletazos por no morir en la ciénaga de su destierro, en el -no lugar- de siempre (ver poema de Margaret Atwood "lenguas del pantano")

El patriarcado me habita por herencia de todo un pasado cuya historia la sigue contando la boca poderosa, la que calla a todas las bocas,

moriré tratando de despertar de este sueño, de este inconsciente profundamente humillado y herido
no dejaré de intentarlo pues solo así podré transmitir algo materno a mi hijo e hija.

No soy complementaria de nada y nada me complementa, no busco medias mitades busco soles y lunas completas, días, noches y tardes seguidas, sin cortes ni murallas propias de las manos de los hombres,
soy mujer amapola, permanezco entera mientras no haya ambición alguna que me arranque pues si esto ocurriera me desvanecería en apenas unos segundos,
no seré adorno de nadie sino del campo donde tú me pusieras, universo
no seré ofrenda de ninguna mentira, ni símbolo de compromiso alguno, no soy vendible porque no me mantengo arrancada del suelo que me dio la vida, alejada del cielo que me cubrió de amor cada instante,
soy una flor silvestre que se crece ante la adversidad del frío
no me cortes, no dejaré que lo hagas
en mí aún contengo el origen de una lengua que aún escucho de forma lejana,
una lengua que tengo presente ahora que la entiendo..

24/03/2012

El hombre que amo vive conmigo,
el hombre que amo me robó el tiempo con su mirada, me miró con la vida recién parida en sus ojos de cielo y aguamarina,
Ya desde entonces con él me he perdido en esta hermosa hendidura que va hacia mí misma,
No he vuelto a ser la misma, sé andar mientras hago camino y escucho el silencio de un presente fecundo
el hombre que amo me enseñó a despertar del miedo
a ponerme de pie con mis plantas desnudas
a sentir la gravedad de mi centro y nacer raíces profundas,
el hombre que amo contiene a todos los hombres buenos, sensibles y apasionados,
es el sol valiente y luminoso al que un día quise darle la espalda,
lo contemplo y me siento caudal de alegría
amanezco siempre a su lado y lo amo con toda mi carne, mi alma, mi locura y mi cordura si es que hay razón alguna que pueda explicar lo qué siento por este hombre puro que una vez habitó en mi vientre.
Mami ahora quiero hablar de tí   (despacio pero sin pausa)
hola soy raúl y quiero que mi mami y mi mamá puedan hacer una cosa por mí y que no sea por mí
me han hecho una casa muy bonita que se me ha rompido pero te quiero mucho y el cole donde me has puesto me gusta, es gigante y puedo hacer lo que yo quiera para que yo haga todas las poesías que quiera, hola soy raúl en mi corazón yo puedo hacer corazones, es muy guay es caluroso y fresquito
y puedo hacer una cosa que sea guay martillar como hacer una casa, ladrillos en una poesía
hola raúl soy
ahora mami yo quiero hablar de zulma,
te quiero
te amo, te quiero amar y disfrutar de tu día porque quiero hacer que mi mamá y mi mami de zulma hagan un regalo de fiesta
para mi zulma me está protegiendo de que haga un viento y me quite de mi casa ambientado por las cosas que yo he hecho muchas cosas muy bonitas que la quiero mucho,
siento que en su corazón la quiero un montón y que le quiero dar besos besos besos y que la quiero llevar a mi cole de mayores.

(palabras de un hermano a su hermana)

15/03/2012

Reflexiones de un desierto......

No digas lo que sientes,
No hables lo que piensas,
No te sientas herida y aparenta que todo lo encajas...
No manifiestes porque pueden tomarte en contra
No disfrutes de las mieles que costaron la vida a tantas Mujeres... no disfrutes de su lucha porque es una provocación.
Mujeres grandes y arriesgadas que pagaron un alto precio
por su Libertad y la de todas....te debo estas alas que la mujer patriarca intenta arrancarme de un cuajo cuanto más cerca estoy de mí misma, entendiendo que lo prodigado no es lo que quiero, yo quiero estar en esta otra parte donde no se teme a la infancia, donde los hombres son nobles y padres amorosos.
Demasiado tiempo y demasiado espacio ocupado entre apariencia y suficiencia....¿no estás cansada?
te va matando por dentro tu verdadera conciencia de mujer, tan lejos te marchas de ella, tan triste sin saberte a tí misma, hiriendo a tus hermanas, a la madre tierra que tan dulcemente te parió, cuando el parto era dulce como la miel...
Este estado de sumisión consciente e inconsciente nos va enfermando y transformando en parte de ese poder dominador que a mí no me identifica,
Recuerda que la sororidad nos hermana, nos vuelve mejores mujeres y mejores madres de nuestros hijos,
En la necesidad continua de ser Habilidosa y Asertiva, COMPLACIENTE con el sistema
el mismo sistema en el que luchas para hacerte visible y diferente, siendo así solo logras dejar de amarte.
Reivindico mi verdadera existencia aunque me pase la vida rebuscándome dentro, soy mi propia dueña y también corro con los lobos, nuestros vientres más vivos que nunca,
no hay rigidez, nadie puede vaciarnos.
Reivindicar que eres un Mujer valiente y llena de capacidades propias, que decides desde tí y
no desde el Otro/a que nunca te miró de verdad
Reivindico vivir en las profundidades de donde se nos arranca constantemente ..
Reivindico ser o no ser madre, pero sobre todo una mujer consicente, igual y diferente.
se puede crecer en medio del desierto..

10/03/2012

Me asomo y la veo, siempre la veo
redonda y blanca
una teta llena de leche que salpica el cielo de luces
que se derrama al mundo de los amantes, para endulzar sus horas
y hacerles sentir fusionados con aquello que buscan hambrientos, desde el principio de todos los principios,
Una luna temblorosa que busca urgente su alivio en la boca de renacidos amantes,
que no tendrán que justificar su necesidad imperiosa de ser mecidos, besados, lamidos, fundidos...
que, entregados a brazos ajenos exigen compartirlo todo desde una carne acorazada y seca hasta el derretimiento absoluto,
relamiéndose ansiosos se rebuscan en cada rincón oculto, se huelen y exploran gritando abrigo, feroces al encuentro del espejo que les devuelva lo más importante de sí mismos, la mirada que ama sin condiciones, gimiendo por llegar más lejos que nunca y creer no tener que amanecer lejos nuevamente de sí mismos,
...y la luna se alivia y empieza a tener sueño,
los amantes desfallecen en un último intento de tocarla entera, abrazarse por completo y redimirse
La luna láctea es la teta del cielo, su mejor alimento
....la casa del niño sediento que nunca creció...

20/02/2012

charlas con la naturaleza

Donde cabe una caben dos....
La batería casera con maracas incluídas...
Casitas a medida..
Disfrutando de compartir, entre ellos la comunión es natural...

 Taller de galletas y magdalenas de chocolate, toda la tarde y Zulma muy entretenida con su petit suise......del que se alimenta, se embadurna e investiga si el bote tiene alguna salida secreta por donde pasan los duendes....






 Taller de pintura facial.....cuello icluido...
Y DE LACTANCIA TAMBIÉN....
 Eligiendo a la carta....los/as niños/as saben muy bien lo que quieren y cómo lo quieren....

cierto, no me equivoqué de plato, está buenisimo



 La arena y el barro todo un perfecto entretenimiento que no falla....ahora eso sí después a limpiarrrrr que no tiene porqué ser en el momento pues al día siguiente la tierra de ha secado y ha dejado el patio como una auténtica selva...y la arena se cuartea y es una forma de descubrir las formas que tiene el elemento natural de adaptarse a las manos del niño/a


 Poniendo de comer a la gatita....
 No hay nada mejor que un buen silencio con helado.....
 Tarea de organización documental.....
 Taller de pintura en cartón y en cuerpo.....si vieran como acabó.......cada uno de mil colores, el cartón precioso y el suelo también....qué pena tener que fregarlo


 En casa, en un recipiente  Raúl crea su propio safari o selva de tierra, agua y arena...con elementos naturales como hojas, palitos, piedras etc.....esta caja estuvo casi un mes utilizándose.....y metamorfoseándose entera conforme pasaban los días y se remezclaba todo......al final de nuevo a la tierra y vuelta a empezar.....ahora se ha convertido en un pequeño estanque de arenas movedizas, como un mini pantano y está en el patio



Hicimos Jabón casero; con 5 litros de aceite de oliva nuevo, 1Kg de sosa caústica, 6 litros de agua, aceite esencial de lavanda, y remover sin parar durante hora y pico y cuando está espeso como una mayonesa o un poco más lo vertemos sobre una caja cuadrada de madera con un trapo de algodón dentro, posteriormente va soltando líquido poquito a poco y va endureciendo. Nosotras lo empezamos a hacer a las 18:00h y reposó hasta el día siguiente a la misma hora aunque lo partímos en trozos a las seis y media de mañana cuando nos levantamos para el cole...Hay que poner bastante esesencia natural cuando casi esté completamente batido pues si se pone al principio la sosa caústica reacciona y se lleva el olor.....Receta que saqué del maravilloso blog de http://paramipequeconamor.blogspot.com/, aunque si se hace con un litro menos de agua queda un poco fuerte el jabón. Puedes hacerlo con aceite usado colado aunque nosotras con aceite nuevo, puedes añadirle aceite de almendras y otras sustancias naturales que suavicen la piel.....A Raúl le encantó. Luego hicimos del mismo jabón para LAVADORA Y VAJILLA; usé la proporción del original blog  http://www.elarcadeglops.com/search/label/Jab%C3%B3n que es:
-  200 o 250 gr de Jabón Casero. -1,3 litros de agua -- Suavizante o alguna esencia opcional 
Ella propone batirla en thermomix pero como yo no tengo utilicé la batidora de zumos, piqué el jabón en cuadrados pequeños y le añadí un poquito de agua, le di una primera batida y luego fui añadiendo más agua hasta completar la cantidad.  Lo usamos para todoooo



 Pintura inflada de agua, sal harina y témpera (o pigmento para darle color), a cantidades iguales y luego distribuimos en diferentes botes para poner en cada bote una cantidad de cada color y pintar....Hay quein mete después el cuadro en el microondas y por lo visto se infla más...supongo que la harina debe ser de postre con levadura....El dibujo cuando se seca que tarda un día o dos queda muy brillante y como con cristalitos debido a la sal....



 autonomía compartida.....Zulma desde los quince meses exige ser ella quien maneje sus cubiertos así que siempre tiene un platillo preparado para comer a su antojo y variado.....le encanta estar con su hermano, imitarle y reirse con él, a raúl le encanta hacer el payaso con ella para que se ría, le gusta su compañía a la hora de comer, se besan, se abrazan y por su puesto a veces se enfadan...
 Una siesta reparadora y un despertar mágico que te ensancha la vida....




 Haciendo figuras de harina, sal y agua (una taza de agua, una taza de sal, dos de harina y una cucharada de aceite o glicerina)



 pintando las figuritas hechas

 Nos encanta trabajar con cartón, inventar casitas con pistas para coche o toboganes para los muñecos, un ascensor con el escurridor de la fregona, un depósito de agua para lavar los coches y luego soltarlos cuando se destapona por debajo...en fin inventos....Utilizando para pegar la pistola de silicona caliente




 Raúl hace su piñata de Ben 10 que es un héroe que le gusta.....Utilizamos una caja de pañales, la forramos con papel blanco i cerramos el fondo con dicho papel. Al fondo le pegamos con la pistola de silicona caliente las tiras para romperla una vez tiren de ellas hacia abajo y dichas tiras las hicimos reciclando retales de un mantel de plástico que teníamos para reutilizar......



Figuras de Pasta de sal, harina y agua